40 años de políticas keynesianas en Canarias (VI)

 

Jorge Ancor Dorta *

 

La economía internacional es un campo distinto a la macro o microeconomía domestica. El premio Nobel Robert Mundell es el precursor del estudio de las "macroeconomía de las economías abiertas". Aunque han habido nuevos avances desde los trabajos de Mundell, vamos a centrarnos en su concepto de zonas monetarias óptimas y en su Modelo Mundell-Fleming para una pequeña economía abierta por simplificar (*). Esto nos permitirá explicar de forma rigurosa algunos de los desequilibrios causados en Canarias por su pertenencia al Estado español.

 

Mundell define una zona monetaria óptima como aquella área geográfica en el que se maximizará la eficiencia económica al tener una moneda única. Para que una zona sea zona monetaria óptima, se han de cumplir cinco condiciones.

 

- La primera es que exista una convergencia de las magnitudes macroeconómicas, es decir crecimientos parecidos, inflaciones parecidas, etc.

 

- La segunda es perfecta movilidad del factor trabajo. Esto incluye la habilidad física a viajar y la no existencia de barreras culturales. 

 

- La tercera es perfecta movilidad del capital y mercancías. Esto implica flexibilidad de precios y salarios a lo largo y ancho de toda la región para que la oferta y la demanda puedan redistribuir capital y mercancías a donde son necesitados. Es decir deben existir mercados integrados de mercancías, trabajo y capital.

 

- La cuarta, un sistema fiscal de redistribución de riesgos. Es decir una política redistributiva para compensar aquellas regiones negativamente afectadas por la movilidad de trabajo, mercancías y capital.

 

- La quinta es que tengan ciclos económicos similares, es decir que las fluctuaciones cíclicas de la economía en la que una fase de expansión va seguida de otra de contracción estén coordinadas.

 

Si esas cinco condiciones no ocurren se producirán shocks asimétricos (**) que destrozarán la economía real. 

¿Qué es un shock asimétrico en palabras llanas? Pues poner la misma dieta a un obeso que a un anoréxico, o tratar con el mismo medicamento a un enfermo de cáncer que a un enfermo de resfriado, o tratar de curar a un enfermo de baja presión bajándole aun más la presión arterial.

Con echar un simple vistazo a esas condiciones y la realidad de Canarias cualquier economista medianamente informado verá que Canarias no es una zona monetaria óptima ni con España ni con la Unión Europea.

 

Para empezar no compartimos un área geográfica común con España, ni tan siquiera un mismo continente. Tampoco hay movilidad perfecta del factor trabajo ni un mercado laboral perfectamente integrado ni con el Estado Español ni dentro de la Unión Europea. La calidad de la educación o barreras geográficas y culturales son claros ejemplos de ello. De hecho la movilidad laboral dentro de la misma Unión Europea es baja. En el caso de Canarias, además, basta con mirar a un mapa para llegar a esa misma conclusión. 


Tampoco hay convergencia de magnitudes macroeconómicas ni con España ni con la Unión Europea.  Un repaso a los persistentes desequilibrios estructurales de Canarias son suficientes para llegar a esta conclusión.

 

Tampoco hay perfecta movilidad de mercancías. Cualquiera puede hablar con un exportador y preguntarle por ejemplo como en la práctica el efecto de la diferencia entre IVA e IGIC le pone unas barreras administrativas insalvables a la exportación desde Canarias, mientras que la importación hacia Canarias cuenta con toda clase de facilidades y subvenciones, en una política de dumping con la producción local a través de la fijación de precios predatorios y otras prácticas de competencia desleal y restricciones administrativas que generan mercados cautivos (**)


España y Canarias también tienen ciclos económicos dispares. Cualquier economista medianamente informado sabe que Canarias, al ser una economía más abierta que la economía española, se adelanta en el ciclo económico a esta última  entre 12 y 16 meses.


Por tanto no es que Canarias no cumpla alguna de las cinco condiciones necesarias para ser zona monetaria óptima, ES QUE NO CUMPLE NINGUNA, con la excepción de ciertos mecanismos de redistribución fiscal que hace que siempre estemos mendigando con el Estado lo que es nuestro por derecho propio como mínima compensación por todos los perjuicios que nos causa estar dentro del Estado Español y dentro de la Unión Europea.

 

Pero es que Canarias no las cumple ahora con el Euro, pero ¡¡ TAMPOCO LAS CUMPLIA ANTES CON LA PESETA !!.

 

¿Qué ocurre cuando una área geográfica se integra en un zona monetaria que no es optima?, pues que se producen shocks asimétricos que si son lo suficientemente importantes y no pueden ser controlados terminan destrozando la economía real y creando desempleo. En ese caso un régimen de libre flotación de divisa propia es mejor, ya que en una unión monetaria los tipos de interés (política monetaria) no pueden ser ajustados a las situaciones particulares de las regiones que la integran. 


Es por la existencia de estos shock asimétricos, junto con los factores estructurales de nuestra pertenencia al Estado, por lo que los desequilibrios macroeconómicos en Canarias no solo no se corrigen sino que generan más desequilibrios en un círculo vicioso. Para compensar esos shocks asimétricos y las desventajas que nos causa pertenecer a España y la Unión Europea (bajo el modelo de integración actual) se han implementado políticas fiscales que solo han conseguido aumentar las diferencias sociales y destruir nuestro tejido productivo y competitividad al tiempo que se usan también para proteger los intereses de las empresas españolas en Canarias y alimentar los círculos de corrupción.

 

¿Que hubiese pasado si Canarias hubiese tenido su propia moneda y su propia política monetaria durante los últimos 40 años con respecto a los efectos de los diferentes boom de la construcción? La respuesta a esta pregunta hay que buscarla en el modelo Mundell-Fleming para pequeñas economías abiertas. No es el objeto de esta entrada explicar el modelo en detalle, pero simplifiquemos las conclusiones.

 

Durante los booms de la construcción la entrada de capitales hubiera elevado el valor del suelo turístico pero también el tipo de cambio apreciando el valor de la moneda. Debido a la rigidez de precios y salarios, en una economía netamente importadora como la nuestra eso hubiese significado un incremento del poder adquisitivo de toda la población. El incremento del tipo de cambio hubiera moderado la burbuja del alza del precio del suelo, al encarecerlo para el inversor extranjero, y se hubiese conseguido un desarrollo más sostenible y más equilibrado.

 

La apreciación de la moneda hubiera puesto algunas presiones competitivas en algunas industrias locales y en la agricultura de exportación. Pero la agricultura y la ganadería hubiesen podido subsistir para abastecimiento del mercado local ya que el precio de los insumos importados como pienso o fertilizantes se hubiese reducido debido a la apreciación de la moneda. La industria local podría haber subsistido también y por la misma causa, el abaratamiento de los insumos, siempre y cuando los costes laborales se hubiesen mantenido estables  (lo cual hubiese sido fácil por el incremento real del poder adquisitivo debido al incremento del tipo de cambio en una economía netamente importadora de bienes de consumo).


La presión competitiva hubiera hecho al empresario canario innovar y mejorar su capacidad de gestión. La apreciación de la divisa hubiera abaratado el coste de transporte. Al producirse el ajuste en precio tanto por el precio del suelo como por la moneda, el precio de la vivienda no se hubiese encarecido tanto para el canario. La necesidad de gestionar correctamente la oferta monetaria, los tipos de interés y el presupuesto público también habrían limitado el despilfarro y la burocratización del sector público.

 

¿Qué ha ocurrido realmente?, que la divisa no se apreció sino que se depreció fruto de las devaluaciones competitivas realizadas por el Estado español y su política monetaria. Eso hizo que el ajuste se realizara únicamente mediante un aumento brutal del precio del suelo que ha generado todo unos círculos de corrupción y las características sociopolíticas propias de la maldición de los recursos naturales. Todo eso creo un crecimiento descontrolado que ha creado enormes desigualdades sociales. Para "compensarlo" se nos dieron un REF que ha sido ineficaz con una política fiscal disparatada que ha agrandado aún más las desigualdades sociales. Se ha desmantelado la agricultura, la ganadería y la industria canaria a base de subvenciones que ha creado una clase empresarial atrofiada y sumida en la complacencia que matado todo atisbo de innovación. Todo esto ha reducido la competitividad de la economía canaria y generado un nivel de paro insostenible. Las partidas fiscales compensatorias del Estado han creado un sector público ineficiente, sobredimensionado y burocratizado, lo cual ha alimentado la corrupción en un círculo vicioso.

 

Las devaluaciones competitivas de la peseta son un ejemplo de shock asimétrico. Dichas devaluaciones no hicieron más caro el suelo, sino que tuvieron el efecto contrario, lo abarataron para el inversor extranjero avivando así una burbuja de precio completamente contraproducente para la diversificación de la economía canaria y que ha generado enormes desequilibrios demográficos, sociales y económicos. Al realizarse el ajuste exclusivamente por el precio del suelo, el precio de la vivienda se ha encarecido para el canario.


Por otro lado, al no contar con el tipo de cambio o los tipos de interés como medidas de ajustes, estas se tuvieron que realizar mediante los impuestos y el déficit público con los nocivos efectos que hemos descrito en los
artículos anteriores sobre el tejido productivo, el paro, las desigualdades sociales, el modelo de crecimiento, la corrupción y la presión demográfica.

 

¿Por qué no se han arreglado estos desequilibrios de forma automática como predice la macroeconomía, sino que además han aumentado? pues entre otras cosas porque NO SOMOS UNA ZONA MONETARIA ÓPTIMA NI CON LA PESETA NI CON EL EURO y por tanto los shocks asimétricos terminan destrozando la economía real y agrandando los desequilibrios económicos y sociales.

 

Por otro lado las compras de pesetas de extranjeros para invertir en Canarias y los ingresos del turismo en manos foráneas le han reportado al Estado cuantiosos beneficios con los que "arreglar" su deficitaria balance comercial y por cuenta corriente, mientras que sus exportaciones a Canarias le mantienen cientos de miles de puestos de trabajo en España.


Al igual que en siglos anteriores, vemos que los desequilibrios y las crisis en Canarias están inequívocamente provocados por la pertenencia al Estado español. Ni el siglo XX ni el siglo XXI han sido una excepción,... y ya van más de 500 años.

 

______________________________________________________________________________


 (*) Al combinar hipótesis keynesianas de precio con segmentación internacional del mercado, en un modelo simple pero iluminador, Mundell-Fleming el básico para posteriores investigaciones tanto teóricas como de aplicación práctica en política internacional.


(**) Un shock asimétrico es un cambio exógeno en las condiciones macroeconómicas que afecta de forma diferente a partes diferentes de un país, o a diferentes países dentro de una región, o a diferentes entidades dentro de una unión monetaria.


Es decir el impacto de las medidas o los shocks exteriores no serán homogéneos en toda el área geográfica de la moneda, sino que en un lado serán positivos, en otros negativos, y las medidas generadas para corregirlos tampoco producirán efectos homogéneos en todas las regiones, lo que creara dificultades al banco central para conducir la política económica y podrá crear divergencias estructurales.

 

Artículos anteriores:

 

Cuarenta años de políticas Keynesianas en Canarias (V)

Cuarenta años de políticas Keynesianas en Canarias (IV)

Cuarenta años de políticas Keynesianas en Canarias (III)

Cuarenta años de políticas Keynesianas en Canarias (II)

Cuarenta años de políticas Keynesianas en Canarias (I)

 

---» Continuará

 

Fuente: menceymacro.blogspot.com

 

Otros artículos del mismo autor