El Gobierno español desprecia y pisotea a Canarias

 

El Ejecutivo canario se siente despreciado por el distinto trato que se da a las prospecciones en Baleares

El Gobierno canario ha advertido de que no va a ceder "ni un centímetro" en las defensa de los intereses generales del archipiélago en la controversia abierta con el Ejecutivo central por las prospecciones petrolíferas, pero siempre "desde una lealtad institucional que no es recíproca".

El portavoz del Ejecutivo canario, Martín Marrero, ha hecho estas manifestaciones al finalizar el Consejo de Gobierno en el que el gabinete de Paulino Rivero ha analizado a la situación política de la comunidad autónoma a la vuelta de las vacaciones.

Al ser preguntado por la "crispación" que los permisos concedidos a Repsol para buscar hidrocarburos al este de Fuerteventura y Lanzarote han introducido en las relaciones entre el Gobierno central y la comunidad autónoma, Marrero ha remarcado que el Gobierno de Canarias prefiere no analizarlo en esos términos.

"En el Gobierno de Canarias no hablamos de crispación, sino de defensa de los intereses de Canarias ante decisiones del Estado que desprecian y pisotean a esta comunidad autónoma", ha añadido.

El viceconsejero portavoz del Ejecutivo canario ha alegado que ese "desprecio" se ve "agravado" por el distinto trato que se da a las prospecciones petrolíferas en Baleares, archipiélago donde el presidente Mariano Rajoy se ha comprometido a no autorizarlas si se aprecia que existe "el mínimo riesgo" para el medio ambiente.

El vicepresidente de la comunidad autónoma y consejero de Sostenibilidad, José Miguel Pérez (PSOE), presente en la misma rueda de prensa, ha reiterado que en el Canarias ese riesgo no es hipotético, sino que dos organismos del Estado, como son el Instituto Geológico y Minero y el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex) del Ministerio de Medio Ambiente, lo catalogan de "medio-alto".

"Solo esperamos que Rajoy cumpla su palabra", ha apostillado Pérez, para reclamar al presidente del Gobierno central que aplique a Canarias las mismas cautelas que ha prometido con Baleares.

En cuanto a la situación del expediente, el Gobierno canario no lo da por cerrado, a pesar de que el Tribunal Supremo haya validado el decreto del Consejo de Ministros que reactivó los permisos concedidos a Repsol hace una década y de que el Ministerio de Medio Ambiente haya aprobado su declaración de impacto.

Pérez ha defendido que el expediente está "plagado de irregularidades", por lo que el Gobierno canario impugnará ante los tribunales la última decisión tomada por el Ministerio de Industria: conceder la licencia que Repsol precisa para realizar hasta tres sondeos en el Atlántico, a unos 50 kilómetros de las islas.

Mientras tanto, el Gobierno canario está a la espera de que se concreten las entrevistas que su presidente, Paulino Rivero, ha solicitado mantener con Rajoy y el Rey Felipe para analizar ese asunto y sus repercusiones.

Fuente: laprovincia.es/canarias/2014/08/28