Lecciones del Referéndum catalán para Canarias

«» Jorge Dorta

[La gran mayoría de la población española y la casi totalidad (independentistas incluidos) de la población canaria sigue teniendo una concepción jerárquica, autoritaria, monolítica y autocrática del poder, pero la verdadera naturaleza del poder no es el dominio autoritario impuesto por la fuerza sino el consentimiento. Todo poder es consentido pero no nos damos cuenta. El poder quiere que lo veamos como algo monolítico, pétreo, eterno..., pero su naturaleza es muy distinta y su vulnerabilidad mucho mayor como ha demostrado la determinación de la sociedad civil catalana... La concepción del poder como dominio autoritario es común a todas las dictaduras y ha sido la "Marca España" durante siglos. Ha sido el cáncer cultural con el que España ha infestado los pueblos que ha conquistado. Ha sido el sello de su "labor civilizadora"… Canarias no es ninguna excepción en el mundo y se terminará liberando tarde o temprano a medida que se vaya liberando de los complejos mentales y quitándose la venda que los españoles le ha puesto para generar una conciencia neblinada…]

 

Se imaginan ustedes a las cadenas internacionales como Al Jazeera, la CNN o RT emitiendo imágenes del ejercito español y la guardia civil deteniendo una consulta popular en Canarias sobre las prospecciones? No nos caerá esa breva. En realidad sería lo mejor que nos podría pasar. La simpatía de la opinión pública mundial estaría con nosotros instantáneamente.

 

Si algo ha demostrado el referéndum catalán es que las bravuconadas de los españoles tienen un límite. Los que en su cabeza ven los aviones y tanques españoles bombardeando Canarias deberían darse cuenta que esa realidad tan solo existe de forma imaginaria en sus cabezas, en sus miedos.

 

 

Aunque España amenazó y usó la táctica del miedo, en Catalunya se votó. No han habido ni tanques ni aviones en el centro de Barcelona, no se ha bombardeado ni tomado al asalto el Parlamento catalán y tampoco se han requisado las urnas a pesar de que Cataluña no es el 4-5% del PIB español como Canarias sino el 20%. Ningún juez ni ningún general se han atrevido a salirse del guión que hubiera puesto a España de cara a la opinión pública mundial definitivamente a la altura de la república bananera a la que se parece cada día más por su corrupción galopante y su secular autoritarismo. 


El que los catalanes hayan podido votar pone de relieve cuatro cosas que llevo repitiendo desde hace cinco años y que ya estaban recogidas en Canarias con Futuro;

1.     Primero, que la verdadera naturaleza del poder no es el dominio ni la fuerza bruta sino el consentimiento. Si no hay consentimiento por parte de los gobernados no se puede ejercer el poder. Punto. La sociedad civil catalana retiró su consentimiento al gobierno central y votó. De nada le sirvió ni el Tribunal constitucional, ni la Guardia Civil ni el Ejército. 

2.     Segundo, la realidad no es inevitable, el sistema español de opresión es vulnerable. El punto débil de España son sus acuerdos internacionales. Lo que ha permitido que los catalanes voten ha sido la comunidad internacional, el Derecho Internacional y los mercados. No creamos que ha sido el buen criterio de los Rajoys, los PSOE o los UPyd..., si por ellos fuera, habría habido otras salidas más propias de la caverna.

3.     Tercero, es un proceso de toma de consciencia y organización plural que surge de abajo hacia arriba. Las soluciones mágicas e inmediatas, las libertades regaladas por la ONU, la OUA, un país extranjero o Papa Noel simplemente no existen. No se trata de que surja un Simón Bolivar, un Cid Campeador o las Tortugas Ninja. No se trata de que una élite masónica o una élite proletaria del Partido Comunista X se haga con el poder a través de un golpe de mano o un golpe de efecto, para cambiar la "superestructura" (¿por que habrían de hacerlo cuando han obtenido ya todo el poder?) se trata de un proceso evolutivo de movimientos de base. Cataluña no va a ser independiente simplemente por el resultado de la votación del domingo. Dicha votación no es ni el primer paso ni el último paso del proceso sino un paso más dentro de una estrategia, dentro de un proceso. 

4.     Cuarto, la libertad no se consigue ni absteniéndose del proceso político ni a través de reacciones espontáneas del pueblo echándose a la calle. Por el contrario la libertad y la conquista de derechos se obtiene con organización y estrategia. Pensar lo contrario es confundir lo que nos gustaría que fuera con lo que es de forma infantil. En Cataluña más de 40.000 voluntarios han trabajado desde la sociedad civil para que la consulta se halla podido celebrar. No salieron de la nada, hubo que formarlos, organizarlos y reclutarlos. Previamente la Asamblea Nacional Catalana fue capaz de trazar una estrategia y consensuarla con diferentes colectivos.

La gran mayoría de la población española y la casi totalidad (independentistas incluidos) de la población canaria sigue teniendo una concepción jerárquica, autoritaria, monolítica y autocrática del poder, pero la verdadera naturaleza del poder no es el dominio autoritario impuesto por la fuerza sino el consentimiento. Todo poder es consentido pero no nos damos cuenta. El poder quiere que lo veamos como algo monolítico, pétreo, eterno..., pero su naturaleza es muy distinta y su vulnerabilidad mucho mayor como ha demostrado la determinación de la sociedad civil catalana.

 

De la misma forma que la envidia es el reflejo de una baja autoestima, el dogmatismo, la incapacidad para ver puntos comunes en lugar de centrarse en las diferencias, la incapacidad para comunicarse y resolver conflictos, la incapacidad para consensuar, discutir o colaborar con el otro porque se aparta un ápice de lo que nosotros pensamos o porque puso una coma en el lugar "equivocado" en el manifiesto, no es mas que el reflejo de una concepción autoritaria, intransigente, monolítica, jerárquica y autocrática del poder. Es ver el poder como dominio autoritario en lugar de verlo como realmente es, como consentimiento. El fijarse quién hace qué en lugar de centrarse y ver todo lo que hay que hacer, además de falta de madurez, también es reflejo de la misma concepción del poder. 

 

La concepción del poder como dominio autoritario es común a todas las dictaduras y ha sido la "Marca España" durante siglos. Ha sido el cáncer cultural con el que España ha infestado los pueblos que ha conquistado. Ha sido el sello de su "labor civilizadora". Los catalanes no se han dejado amedrentar  ni por las amenazas ni por las noticias de la corrupción y las cuentas en Andorra de Jordi Pujol. España siempre ha usado la táctica de difamación de los líderes contrarios. Antonio Maceo el gran general libertador cubano no solo sufrió siete atentados contra su vida en tiempos de paz, es decir siete actos de terrorismo de Estado, sino también una campaña de desprestigio y difamación por parte de los españoles. Lo mismo le ocurrió a José Martí y a muchos otros líderes insurrectos en Cuba, Marruecos o Filipinas y lo mismo le ocurrió a líderes canarios como Secundino Delgado o Antonio Cubillo.

 

Lo cierto es que esas campañas de difamación se aprovecha de la percepción que tiene la gente del poder como dominio. Desmoralizan y funcionan porque la gente sigue teniendo una concepción autoritaria y esperando líderes sobrehumanos, iluminados y medio divinos que les salven en lugar de entender que en realidad el poder lo tienen ellos cuando son capaces de actuar de forma colectiva y el salvador de uno es siempre uno mismo. Eso es la toma de consciencia. 

 

Canarias no es ninguna excepción en el mundo y se terminará liberando tarde o temprano a medida que se vaya liberando de los complejos mentales y quitándose la venda que los españoles le ha puesto para generar una conciencia neblinada en palabras de Manuel Alemán, que no es otra cosa sino una forma suave de decir desconexión con la realidad, es decir psicosis, algo común a toda sociedad que ha sido colonizada. Los españoles tratarán de retrasar todo lo posible ese proceso, usando para ello mil y un trucos cognitivos y amordazando y castrando nuestra cultura y nuestra historia pero en el fondo somos nosotros los que les estamos dando nuestro consentimiento para hacerlo. Como dije en Canarias con Futuro llega un momento en que la opresión solo puede mantenerse con la complicidad del oprimido.

 

Los españoles se irán de Canarias un día, eso es inevitable, y se podrán ir como amigos (algo que no han hecho nunca) o como enemigos. Si se van como amigos quizás tengan una oportunidad de redimirse a si mismos. Si se van como enemigos, que es lo más probable, tan solo profundizarán en su propia nostalgia imperial y en sus contradicciones como pueblo. Pero ese es su problema y no el nuestro.


Los españoles "aman" a Canarias, pero es el mismo tipo de amor que engendra la violencia de genero. En realidad aman sentirse superiores e importantes, en realidad aman sus privilegios. El españolismo no ha dejado nunca de ser abuso de poder, caciquismo medieval, absolutismo monárquico, aristocracia autoritaria, con el común denominador de saqueadores, inquisidores, parásitos, genocidas, racistas, corruptos y castradores del pensamiento libre. Ha sido siempre intervencionismo político, social, económico y espiritual. Bajo la excusa de llevar la palabra de Dios se han comportado siempre, y se siguen comportando, como el mismo diablo. Lo llevan en su ADN cultural.

 

El poder necesita de la legitimidad y el consentimiento para ejercerse, y a pesar de las amenazas del gobierno español y de la prohibición del Tribunal Constitucional, más de 2 millones de catalanes se los han negado demostrando que ni el gobierno es tan fuerte ni la sociedad civil tan débil.

 

El sistema de opresión español es vulnerable y su punto débil de España son sus acuerdos internacionales. ¿Se imaginan ustedes a la CNN informando que la guardia civil ha requisado las urnas, detenido a los participantes y metido los tanques en Barcelona para asaltar el Parlamento catalán como si de cualquier dictadura del tercer mundo se tratara?

España tiene unos compromisos internacionales y aunque eso fuera lo que en el fondo de su corazón desearan hacer, no pueden hacerlo porque están sujetos a las normativas europeas y al Derecho Internacional,.. y ahí la Constitución española y el Tribunal Constitucional puede decir misa si quieren.

 

A pesar de la prohibición del Tribunal Constitucional y de los intentos de ilegalizar la democracia, el referéndum catalán se ha celebrado. Por mucho que el Tribunal Constitucional lo niegue, el Derecho Internacional lo ampara. El Derecho Internacional es de rango superior al derecho constitucional y por tanto prevalece. Eso es de primero de Derecho. 

 

 

También es de primero de Derecho que el pueblo es soberano y que la legitimidad de un Gobierno se basa en el consentimiento otorgado por la voluntad popular mediante el voto. Se imaginan ustedes a Cataluña en los titulares de medio mundo bañada en la represión y el secuestro de urnas por la Guardia Civil. ¿Cuales serian las consecuencias para los intereses económicos españoles en Latinoamérica o en Europa de tener a la opinión pública mundial en su contra? sin mencionar las simpatías que despertaría el caso catalán en el resto del mundo y las acciones legales que el pueblo catalán podría emprender ante los tribunales internacionales.

 

Pero por supuesto que el Estado español usará todo lo que esté en su mano para tratar de impedirlo - jugando sucio como jugaron tanto Madrid como Londres en los casos de los referendums catalán y escocés respectivamente - y es estúpido someterte a su jurisdicción si puedes evitarlo. La globalización te permite hacerlo, por eso propuse en Canarias con Futuro la organización de una estructura financiera y logística fuera de España y fuera de la Unión Europea, para que ningún "Tribunal Constitucional" ni ninguna otra "Institución" pudiera ser usada por el Estado para desmontarte, y para ello los Paraísos Fiscales tipo Suiza son perfectos. Como todo instrumento un Paraíso Fiscal no es bueno ni malo por si mismo, lo bueno o malo es el uso que se le de. Si se usa para evadir impuestos es una cosa, si se usa para organizar la libertad y la lucha por los derechos ciudadanos es otra cosa muy distinta.

 

Dijo Pepe Mújica, el famoso presidente de Uruguay, un país por muchos considerado un paraíso fiscal, que la enfermedad de la izquierda es el infantilismo, es decir, el confundir lo que es con lo que nos gustaría que fuera. La reacción emocional es binaria y no atiende a razones. El hombre emocional no quiere saber nada de lo que no le gusta. Siempre y en todo, quiere algo que le agrade. Por eso es binario, su atención y conocimiento es el saber de lo que a él le gusta e ignora lo que no le gusta o le es incómodo..., y esa es la característica de la que se aprovecha la élite para engañar y manipular a las masas.

 

Las Revoluciones espontáneas no ocurren, aunque estén en el imaginario onanista revolucionario, y cuando ocurren, -como el caso de los levantamientos en Angola en Noviembre del 2011 inspirados en la Primavera Arabe del 2011- fracasan estrepitosamente. Se necesita organización y estrategia, y para ello se necesita madurez, compromiso y capacidad de diálogo. Los independentistas canarios deberían[1] aprender del espíritu democrático del movimiento catalán. Los dogmatismos, egos, intransigencias e incapacidad para alcanzar consensos sobran y en Canarias de eso vamos sobrados. 

 

Los catalanes han tenido estrategia, sentido común, responsabilidad organización y determinación, es decir todo lo que a nosotros los canarios nos falta. El problema no es solo el colonialismo, el problema somos también nosotros mismos. Como dijo Confucio si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, estás peor que al principio.


Cataluña no va a ser independiente simplemente por el resultado de la votación del domingo. Dicha votación no es ni el primer paso ni el último paso del proceso sino un paso más dentro de una estrategia. Ahora se plantean tres opciones, una Reforma Constitucional, la convocatoria de un Referéndum vinculante o convertir las próximas elecciones autonómicas en Cataluña en unas elecciones plesbicitarias mediante la formación de un gobierno de concentración con un único punto en su programa electoral; la independencia.

 

La sociedad civil catalana ha demostrado que cuando uno es capaz de movilizarse el riesgo es compartido, la probabilidad de éxito mucho mayor y la probabilidad de ser castigado u objeto de represalias mucho menor, algo que ya apunté en Canarias con Futuro hace cinco años. La sociedad civil catalana ha demostrado que la forma de empoderarse uno mismo es empoderando a los demás. La sociedad civil catalana ha derribado la cortina de humo y espejos de las apariencias, es decir el pilar fundamental del sistema, demostrando que siempre hay potencial de cambio en la conciencia individual y colectiva sin importar cuán de opresivo, corrupto u obsoleto es el sistema.

Una vez más te repito, deja de mirar fuera por soluciones y mira dentro de ti. Analiza tus emociones, tus pensamientos y tus comportamientos, porque eso es la verdadera toma de consciencia.

[1] deberíamos

martes, 11 de noviembre de 2014

 

Fuente: menceymacro.blogspot.com