El IV Reich

 

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 Nuevo temor de Europa a Alemania[1]  

 

El I Reich abarca el periodo histórico comprendido entre los años 962-1806, año en el que tuvo lugar la ocupación por Napoleón del Heilige Römische Reich Deutscher Nation (en castellano Sacro Imperio Romano Germánico).

 

El II Reich no se reconoció oficialmente como tal por motivos tácticos y diplomáticos, exactamente lo mismo que está ocurriendo con el IV Reich, sin embargo en su libro Das dritte Reich (El III Reich) Arthur Moeller van den Bruck denominó el Sacro Imperio Romano Germánico como el I Reich y al Imperio alemán entre 1871 y 1918 como II Reich

 

El III Reich se inicia con la proclamación de Hitler como canciller alemán el 30 de enero de 1933, finalizando el 8 de mayo de 1945 con la derrota del ejército hitleriano ante las heroicas tropas de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

 

El IV Reich, no reconocido oficialmente como se apuntó en el segundo párrafo por motivos tácticos y diplomáticos, se inició con el tratado de París de 1951 mediante el que se creó La Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA), tratado que firmaron Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos. En la tienda digital Amazon Kindle se ha puesto a la venta el libro titulado 'La Unión Europea: la verdad sobre el Cuarto Reich. Cómo ganó Hitler la Segunda Guerra Mundial'. [2]

 

En su libro “El Surgimiento del Cuarto Reich: Las Sociedades Secretas que Amenazan con Tomar el Control de América”, Jim Marrs sostiene que algunos miembros supervivientes de la Alemania del Tercer Reich, junto con simpatizantes de los Estados Unidos y de otros lugares, apoyados por organizaciones como ODESSA y Die Spinne, han estado conspirando desde el final de la II Guerra Mundial para promulgar algunos de los principios del nazismo (p. ej., el militarismo, el fascismo, la conquista, el espionaje generalizado a los ciudadanos, como han demostrado las filtraciones de Wikileaks, el uso de las corporaciones y la propaganda para el control de los intereses nacionales y de ideas) a través de la cultura, el gobierno y las empresas de todo el mundo, especialmente en los Estados Unidos. Jim Marrs explica la influencia que los nazis tuvieron en los Estados Unidos cuando terminó la II Guerra Mundial, como la participación de los científicos nazis en la Operación Paperclip para ayudar a promover el sector aeroespacial en los EEUU (recuérdese los bombardeos aéreos sobre Yugoslavia, Irak, Libia, Siria y un larguísimo etc.) y la adquisición y la creación de conglomerados por los nazis y sus simpatizantes después de la guerra, tanto en Europa como en los EEUU (La Operación Paperclip -originalmente Operación Overcast- fue el nombre en clave de la operación realizada por el Servicio de Inteligencia y Militar de los gringos para extraer de Alemania científicos nazis especializados en las llamadas Armas Maravillosas del Tercer Reich, como cohetes, armas químicas, bacteriológicas y víricas (entre las cuales se encontraría probablemente el virus de la inmunodeficiencia humana) después del colapso del régimen nazi durante la II Guerra Mundial). Actualmente se relaciona el IV Reich con el manifiesto interés de la nación Alemana de controlar Europa a través de medios económicos.

 

En 1955 la denominada República Federal Alemana se integra en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), de la que formaban parte Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo (que junto con Alemania e Italia fundaron la CECA), Reino Unido e Irlanda, Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Islandia, Italia, Noruega, Portugal, incorporándose en 1952 Turquía y Reino de Grecia, que ahora se encuentra en serios apuros económicos debido al disenso político con el IV Reich, como lo demuestra el cese fulminante del ministro de finanzas, el Sr. Varoufakis, pese a haber ganado por absolutísima mayoría un Referéndum en contra de las draconianas condiciones financieras impuestas por el IV Reich y aceptadas a la postre, apuros económicos que no han impedido que su presupuesto militar ascendiese al 2.7 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) en el año 2010, o sea, 6000 millones de euros, el tercero más alto de la OTAN, solo por detrás de USA y Reino Unido,[3] según los datos obtenidos del enlace adjunto, publicados por el Stockholm International Research Peace Institute. Estas líneas las hemos redactado antes y como prueba de la certeza del acuerdo que firmará el IV Reich con Grecia -eso sí, después de haber exprimido al país heleno- para su orgiástico disfrute con la subida de los valores de la bolsa, los únicos valores del IV Reich y que en comparación será calderilla el préstamo a Grecia.

 

Canarias, inteligentemente, votó en contra de integrarse en la OTAN en el Referéndum celebrado el 12 de marzo de 1986 y cuya democrática decisión sigue pendiente de ejecutarse debido precisamente a que la OTAN es una organización antidemocrática y a que el régimen monárquico y colonial que gobierna España tampoco es democrático, actuando como un Estado forajido, según la definición del filósofo estadounidense John Rawls, para el que un Estado forajido es aquel que no respeta los derechos humanos, haciendo de las leyes una farsa y actuando sus gobernantes como auténticos bandidos. Como acaba de ocurrir en Grecia tampoco han querido entender que cuando decimos NO queremos decir NO.

 

El próximo 12 de mazo de 2016 se cumple al 30 aniversario de nuestra heroica victoria en contra del complejo industrial-militar que supone la OTAN, motivo por el que proponemos la celebración del I Congreso de la República Democrática Federal Canaria el 1 de enero de 2016, quinto aniversario de la Declaración de Descolonización e Independencia de Canarias,[4] del que salga un gobierno provisional que convoque elecciones libres y democráticas en Canarias para el 12 de marzo de 2016, con un censo elaborado teniendo en cuenta los conceptos internacionales del ius sanguinis e ius solis y no como ocurre actualmente en el que más de la cuarta parte del censo son extranjeros.

 

En 1957 se firma el Tratado de Roma mediante el que se crea la Comunidad Económica Europea, que incluía un mercado común y la unión aduanera entre los seis países citados anteriormente, en la que se integran tanto la Comunidad Europea del Carbón y del Acero como la Comunidad Europea de la Energía Atómica, que se había potenciado  probablemente con la idea de arrasar a la URSS. Ya tenemos por lo tanto conformada la Comunidad de Mercaderes y no un simple Club como algunos, interesadamente, se jactan de repetir.

 

No es ninguna casualidad que el 18 de julio de 1961 se celebrase en Bonn, en ese momento capital de la República Federal Alemana, una cumbre en la que los seis países expresan su deseo de crear una unión política. El 1 de noviembre, día en el que los cristianos celebran el día de los difuntos, de 1993 entró en vigor el tratado de Maastricht, firmado en la ciudad Holandesa del mismo nombre, conformado como un templo griego con tres columnas, la columna de la Comunidad de Mercaderes (los Tratado constitutivos de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, de la Comunidad Europea de la Energía Atómica y de la Comunidad Económica Europea), columna a la que Maastricht añade una segunda columna de tipo político (política exterior y seguridad) y una tercera columna de tipo jurídico (justicia e interior).

 

A partir de le entrada en vigor de Maastricht se integran en el IV Reich Bulgaria (2007), Chipre (2004), Croacia (2013), Eslovaquia (2004), Eslovenia (2004), Estonia (2004), Hungría (2004), Letonia (2004), Lituania (2004), Malta (2004), Polonia (2004), República Checa (2004) y Rumanía (2007).

 

España se integró en le OTAN exactamente en el Referéndum en el que Canarias rechazó la criminal organización a propuesta del siniestro personaje Felipe González, fundador de los GAL, que antes había defendido el eslogan “OTAN, de entrada, NO” en nombre del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), siendo Secretario General de la OTAN otro militante del PSOE, Javier Solana, cuando dicha organización bombardeó Yugoslavia ¡Qué cruel puede ser la historia!

 

Los bombardeos de la OTAN duraron desde el 24 de marzo hasta el 10 de junio de 1999. Se utilizaron 1.000 aeronaves operando desde bases situadas en Italia y portaaviones en el Mar Adriático. Los misiles más usados fueron los tomahawks (misiles de crucero), los cuales eran lanzados desde aeronaves, barcos y submarinos. Durante las diez semanas que duró el conflicto bélico, los aviones de la OTAN realizaron 38.000 bombardeos. Se atacó a los llamados “objetivos de doble uso”, usados a la vez por civiles y militares. Estos incluyen puentes sobre el Danubio, fábricas, centrales eléctricas, instalaciones de telecomunicaciones y aquellos que claramente demostraron los verdaderos motivos de la invasión por el IV Reich: la sede de los izquierdistas yugoslavos (un partido político dirigido por la esposa de Milosevic) y la torre de radiodifusión de la televisión estatal serbia, acciones que supusieron violaciones de las leyes internacionales y en particular de la convención de Ginebra.

 

En febrero de 2014 el IV Reich orquestó un golpe de Estado contra el presidente electo ucraniano Yanucóvich en un intento de anexionarse Ucrania para lo que, tras el derrocamiento antidemocrático de Yanucóvich, instaló en el poder un gobierno totalitario encabezado por el fascista Poroshenko, olvidando que el pueblo ucraniano y el pueblo ruso son el mismo pueblo y que, lamentablemente, han adquirido una larga experiencia de lucha anticolonialista, casi tan larga como la que ha adquirido, también lamentablemente, el pueblo canario.

 

[1] www.spiegel.de  

[2] www.amazon.co.uk

[3] www.sipri.org

[4]eldia.es/canarias/2011-06-27

 

 

Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC)

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