Mi recomendación para el 20-N

 

Jorge Ancor Dorta *

En las próximas elecciones del 20-N está todo el pescado vendido. Seguiremos siendo una colonia en el corto plazo, gobierne el PSOE o el PP.  La única incógnita por desvelar es el tamaño de la mayoría absoluta del PP y del descalabro del PSOE. Quien se juega su supervivencia -y va a perder la partida- es CC.

Los nacionalinsularistas han jugado a medianeros de la finca durante décadas. No han buscando construir una nación sino la "gestión del independentismo" a cambio de prebendas, es decir, un nacionalismo presupuestario que contenga al independentismo y que ha bloqueado la evolución de la conciencia nacional y las dinámicas que permiten la construcción de un proyecto país. 

Ya lo advertía Fanon en 1961, el falso nacionalismo es un freno a la construcción nacional y trata de generar una clase de manumisos.

 

Hagamos lo que hagamos no vamos a poder cambiar la amplísima mayoría absoluta del PP en Madrid. Tampoco se va  a sacar grupo parlamentario propio con los 1-2 diputados que le dan a CC las encuestas.  Ya no hay "voto útil" porque no ganamos nada apoyándolos.  

 

Solo podemos rentabilizar estas elecciones dando un severo voto de castigo a CC-NC y despejando el camino para una necesaria refundación soberanista. Piénsalo. No tenemos nada que perder.


Ya no nos fiamos de ellos porque se lo han ganado a pulso. Porque nos han dado todas y cada una de las razones para no hacerlo. Los independentistas hemos servido para hacerles el trabajo sucio y pegarles los carteles en muchas ocasiones. Hemos recibido como pago únicamente la traición sistemática. Ahora tenemos la oportunidad histórica de "devolverles el favor" y propiciar de esta forma un cambio real en Canarias.  

 

Dentro de CC hay dos facciones enfrentadas fagocitándose mutuamente, los paulinistas por un lado y los nacionalinsularistas por otro. No nos compliquemos. En realidad no merece la pena apoyar a ninguno de los dos. Dejemos que se hundan.

Votarlos en Tenerife es apoyar a los españolistas de recio abolengo, con Ana Oramas, Ricardo Melchior y Antonio Castro Cordobéz a la cabeza. Votarlos en Las Palmas es darle un balón de oxigeno a Román y sus compinches pseudoecologistas del ladrillo y la corrupción que han urbanizado la Vega de Telde y han querido urbanizar la Vega de Galdar. 

 

 

Así que mejor que votarlos, los botamos a la basura, ¿Qué les parece?

 

La abstención es, esta vez, la mejor opción. No se trata de intentar rentabilizarla sino de deslegitimizar el resultado de las urnas -sea cual sea- y deslegitimizar un sistema en donde no nos sentimos representados. No ir a votar para que se den cuenta de que no estamos de acuerdo con ellos y que no nos representan. Es tan fácil como quedarte en casa. 

 

* Fuente: Mencey Macro.blogspot.com