¿Qué más les queda por inventar

para eliminar las cabras silvestres?

 

«» Isidro Santana León

 

 

Hoy, día 25/04/16, entre cierta grima y náuseas, veo y escucho en el noticiario colonial de la 1ª de TVE cómo el consejero del Cabildo de Las Palmas de GC, Juan Manuel Brito, aprovecha este medio público, como si fuera de su propiedad, para volver a mentir una vez más sobre el controvertido asunto de las cabras autóctonas canarias que quieren eliminar. Sin acritud ni ánimos de ofender, he percibido en este individuo una personalidad déspota, arrogante y un ser inepto en la materia, pues sólo la mentira y la manipulación le sirve como herramientas para desempeñar su cargo. En realidad, nadie puede dar más de lo que tiene y este hombre carece de todo menos de comportarse como un sofista e impresentable para representar a alguien.

 

Para tal declaración e infundir la confusión en la gente que ve estos medios amarillos, se acompañó de un botánico o ecolojeta (deduzco por la argucia que expuso), seguro que empleado de la administración de marras, secuaz de alguno de los partidos que forman el grupo de gobierno o protagonista carente de autoestima ávido de hacerse notar en algún sitio para comprender su realidad existencial. Esta vez, el pretexto de este técnico es que las cabras han acabado con una especie endémica que se llama Jarillo o Jarilla, de la que le apropiaba que es muy beneficiosa para el cáncer –no especificó qué tipo de cáncer– y que por eso era urgente protegerla matando las cabras. Sé que nuestras cabras comen el Jarillo conscientemente, porque conocen que es un remedio divino para el tumor de mama y por eso no enferman nunca y dan exquisita leche Made in Canari. Lo que quiere decir y no han reflexionado en ello –porque las subvenciones les deja carente de imaginación fuera de lo que es el mundo de Pluto– que las cabras han servido como elemento experimental para saber las grandiosas propiedades de la planta…, pues, miren por dónde: ésta es ya una razón para que las cabras permanezcan en su hábitat.

 

Lo incomprensible es que con esta declaración dejan diáfano que arrastra el piano hacia la silla, en vez de la silla hacia el piano: no me equivoco en la ineptitud y la mentira de esta laya del Olimpo. Si nos tenemos que llevar por este criterio, es más lógico, cómodo y económico recolectar semillas de Jarillo para hacer un vivero en la Granja del Cabildo y así poder surtir a la industria farmacéutica de tan importante ejemplar. Ya que los dos ejemplares son autóctonos, creo es más fácil meter a San Telmo por la Catedral que al revés. En cuanto a Brito, no sé si el acojonamiento por los que le viene judicialmente le hace huir hacia adelante, mintiendo sobre las leyes de Medio ambiente y soslayado las declaraciones de los entes internacionales pero, a mi juicio, siendo este hombre un incompetente y nefando para estar en la gestión pública, desde aquí condeno al grupo político PODEMOS por dejar entrar y tener en sus filas a semejantes despropósitos que, según ustedes han dicho, sus acciones van contra el ideario del partido…, una vez más: asuman sus responsabilidades porque más temprano que tarde lo pagarán.

 

Es de vergüenza cómo vienen funcionando los medios públicos –hoy, por cuestiones coyunturales, más apegados al fascismo que nunca–, quienes siguen asistiendo al Poder cada vez que éste se lo solicita para maquillar sus obras, olvidándose que están pagos con el dinero de los ciudadanos. Es de agradecer a las honrosas excepciones que hay en los medios digitales (pues los políticos que tienen la exclusividad en el aparato de propaganda oficial, también usan el medio digital porque saben que está superando y dejando en pelotas sus acciones y corrupción, asunto que me parece de vergüenza, no sólo por los políticos, sino por esos periódicos digitales que les dan toda la cancha que precisan mientras censuran a los escritores comprometidos, igual que los periódicos del Sistema).

 

La gran polémica que ha suscitado el asunto de las cabras silvestres, y aún estas televisiones llamadas públicas no se han dignado en abrir un debate donde participemos las partes antagónicas en el asunto, para que el pueblo saque sus conclusiones, anotando, sobre manera, que no me refiero a ese tipo de debates prediseñados donde todos están de acuerdo, el guión estudiado y en diferido por si alguien se sale de la fila. En fin: el ganado silvestre que siga en su hábitat milenaria que es donde ha estado siempre y el Jarillo que lo reproduzcan en la Granja Experimental del Cabildo ya que es todo un potencial industrial para la medicina.

 

No más mentiras, por favor.

 

 

25/04/16

 

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