¿Paraísos fiscales?

 

Pedro González Cánovas *

 

Hablamos de un lugar donde en el año 2006 se contabilizaban 2.017 suicidios, según datos del Instituto español de estadística. Un Estado donde, el mismo organismo, anuncia que a partir de entonces "se ha adoptado la decisión de suprimir los boletines del suicidio" de forma que hoy se esconde esta realidad social que merma la población más que los accidentes de tráfico, seguro que a raíz de la actual situación creada por la agresiva política financiera, que se paga con el efectivo de "los rescates" y las interminables deudas hipotecarias, que vienen a ser las apropiaciones inmobiliarias de los impagos. Y donde es evidente que se trata de esconder lo más posible los suicidios, para no tentar a que alguien busque responsabilidades.

 

Un Estado donde las mayores inmobiliarias son los propios bancos, que además están arruinando a las antiguas compañías inmobiliarias. Donde se crea una excepción impositiva a medida, que se traduce en que los bancos no pagan impuestos de bienes inmuebles, como hace todo buen vecino.

 

Todo buen vecino es el grupo de ciudadanos que conforman el pueblo llano, donde tampoco entra la iglesia, a pesar de tratarse de un estado laico increíble: increíble porque lo de "laico" no se lo cree nadie, pues la iglesia tampoco paga impuestos de bienes inmuebles y además goza de una especial condición, que le viene de un privilegio legal adquirido durante el gobierno de Aznar, a través de la reforma de la Ley Hipotecaria de 1998 que ha facilitado a la Iglesia inscribir en el Registro de la Propiedad bienes e inmuebles, hasta contabilizar 4.500 propiedades en los últimos diez años, entre las que se encuentran fincas, cementerios, casas parroquiales o edificios tales como la Mezquita de Córdoba, que se apropiaron por el módico precio de 30 euros. No podemos pasar por alto que esta ley fue favorecida por Zapatero, hasta sobrevivir a su mandato y continuar ahora con el de Rajoy. Lo que sería de España si no fuese un país laico, no lo podemos imaginar...Vaticano no hay más que uno.

 

Y Canarias: Donde imperan los beneficios para la banca y la iglesia de igual manera, pero además se libera de impuestos a una bolsa de empresarios, que se acogen a un beneficio consistente en la aplicación de la normativa en la Deducción por Inversiones en Canarias que se contempla en la RIC (Reserva de Inversiones Canarias) tan sólo a cambio de crear empleo y reinvertir en el archipiélago, no sólo no ha creado empleo, sino que ahora oímos la voz de la patronal pidiendo con descaro que se empleen los fondos de la RIC para invertir fuera, en los países de nuestro entorno africano, en sus ansias de explotación sin límite.

 

Muchos nos preguntamos cuantos de los empresarios que se han acogido a la RIC y otros beneficios fiscales en Canarias, han aplicado la nueva Reforma Laboral española para llevar a cabo EREs o ERTEs, para sobreexplotar las plantillas de trabajadores, en vez de crear empleo y ¿cuáles son las medidas que se piensan tomar contra ellos?

 

Mientras tanto, cuando es sabido que el 80% de la riqueza del archipiélago se reparte entre el 0,2% de la población, el resto nos dedicamos a pagar cada vez más impuestos, asistiendo de testigos a una avalancha de desahucios y suicidios, de personas honradas que no pudieron con las normas impositivas de esta sociedad.

 

* Miembro de Alternativa Nacionalista Canaria

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