Papas dumping
Wladimiro
Rodríguez Brito
Acabamos de leer las
estadísticas de 2009 publicadas por la Consejería de Agricultura sobre la
superficie cultivada en Canarias y debemos hacer un análisis en estos momentos
en los que cada día se habla más de la crisis de los alimentos y de los
problemas que la misma genera a nivel planetario. Es en este marco en el que la
Unión Europea ha reconocido en los últimos días que la producción de azúcar ha
descendido de manera importante y que hay que hacer importaciones para la UE y
bajar los aranceles de entrada, puesto que una tonelada de azúcar ha pasado de
495 euros en
Veamos lo que ocurre
con las papas en Canarias. Hemos pasado de cultivar más de 15.000 has en la
década de los 80, para situarnos en 4.029 has en la actualidad (según los datos
de la Consejería de Agricultura para el año 2009). Por ello, querido lector,
estas líneas no son sólo de reflexión sino que quieren plantear un giro en la
política agraria y económica en Canarias para los próximos años. Las razones
son numerosas; no sólo hay una crisis hacia el sector agrario tanto en Canarias
como en el resto del mundo, sino que en las Islas se agudiza por el denominado
dumping, palabra inglesa que significa, entre otras cosas, que los precios de
los productos que importamos en muchos casos son inferiores a los costes en
origen o, lo que es lo mismo, a los que le ha pagado al agricultor.
Así, por ejemplo, las
papas que se han vendido durante
Por otra parte, en
Canarias hemos pasado de un 22% de la población activa en el sector primario en
En este marco hemos de
situar otro de los cultivos más importantes del Archipiélago como es la vid
-que aún significa más de 8.000 has- pero a los que están ahogando las
importaciones de vinos, ya que de los más de 40 millones de litros que
consumimos en Canarias importamos más de 30 millones. Mientras, nuestros
campesinos tienen dificultad para vender su cosecha y hace que muchos de ellos
estén tirando la toalla.
Por todo ello, la UE y
la libre circulación de las mercancías no es la herramienta más adecuada para
defender la economía y el equilibrio ambiental en territorios insulares en los
que, por razones obvias, los costes de producción y la oportunidad del
autoabastecimiento crean serias dificultades ante un comercio que actúa con unas
leyes que para nada tienen en cuenta las condiciones sociales y el coste
ambiental de las actividades locales.
Sin embargo, tenemos
que felicitar a numerosos agricultores que este año han vuelto a labrar tierras
balutas desde hace 20 años, sobre todo en el norte de
Tenerife, y en particular en el Valle de La Orotava, Icod
El Alto y Tierra de Mesas, en San Juan de la Rambla. Habrá que tomar medidas de
protección para ellos este próximo verano al objeto que no se vean con las
cosechas sin vender ante las importaciones dumping, como ocurrió en el verano
de 2010. Tenemos una oportunidad de compromiso con el futuro, con nuestra
tierra y nuestros campesinos que no podemos desaprovechar.
Si bien la UE, con la
Política Agraria Comunitaria (PAC) ha tomado medidas para importar 400.000
toneladas de azúcar sin aranceles, en el caso canario necesitamos medidas
arancelarias para proteger nuestra cosecha ante las importaciones en situación
dumping por razones ambientales -limpieza y cultivos de las medianías- y sociales
-puestos de trabajo-, que nos permitan recuperar la producción que teníamos
antes de ingresar en la UE.