MEDITANDO EL VOTO

 

Antonio Artiles Mejías

 

En primer lugar, nos llama la atención a todos -si fuera del grupo de Bibiana y  Pajín tendría que decir …. “y a todas”, pero como no lo soy no lo digo-. Repitiendo, nos llama mucho la atención como, una vez más, se presentan a las elecciones personas que llevan más de diez años en la política activa en Canarias. Además gente que ha demostrado su ineptitud.

 

Veamos dos personas como Juan Manuel Soria y José Miguel Pérez que han sido presidentes del Cabildo de Gran Canaria y por ello obligados a velar por su administración y gobierno, han sido un fracaso total.

 

Solamente hace falta un poco de sensibilidad para comprender que un destino turístico como el nuestro no puede permitirse destruir el paisaje a marchas forzadas como se hace en Gran Canaria. Concretamente, en la autopista GC-1, que es la que conduce del aeropuerto a las zonas turísticas del Sur, y entre los kilómetros 34 y 38 se procede desde hace tiempo a destrozar completamente el paisaje. Ha sido una lástima que ninguno de los dos tuvo la sensibilidad de aquel presidente del Cabildo de Lanzarote, Ramírez, que permitió la mejora de todas las zonas atractivas de su isla, sirviéndose para ello de Cesar Manrique. Lo que no es admisible, bajo ningún punto de vista, es no proteger o incluso mejorar cualquier belleza que la isla tenga.

 

El paisaje que se ofrece ante los ojos del turista en la ruta del aeropuerto al Sur es desolador hasta que se llega al punto kilométrico 32, a partir del cual se puede contemplar el paisaje de la pequeña cordillera llamada Amurga, de indudable belleza. Que tanto Soria como Pérez no movieran un dedo para acabar con el disparate expuesto les descalifica. Uno tiene que preguntarse como es que esas dos personas, que no han sabido gobernar una isla, ahora quieran gobernar las siete.

 

Pero eso no es todo, el mayor atractivo turístico de Gran Canaria, las Dunas de Playa del Inglés y Maspalomas, llevan años desapareciendo paulatinamente sin que tampoco estos dos personajes hayan querido enterarse y procurar, por todos los medios, detener ese desastre, buscando para ello especialistas en la materia, sin reparar en gastos. Ambos han estado instalados en la comodidad, los problemas no van con ellos.

 

Por otra parte, otros dos puntos turísticos atractivos fueron la Caldera de Bandama, en cuyas inmediaciones había un pequeño y atractivo bar-cafetería, el cual presenta un aspecto deplorable y un abandono total, lleva cerrado más de diez años y, mientras tanto, tampoco la consejera de turismo, Rita Martín, ni el consejero de turismo del Cabildo, Moreno,  han sabido poner remedio a la situación. En su lugar se han dedicado a tirar el dinero en promociones inútiles, ya que, como todos sabemos, el turismo en Canarias es un turismo de masas que, por consiguiente, habría que reducir. Que Canarias tenga que soportar doce millones de turistas es un abuso incalificable.

 

El otro punto turístico fue el Parador de Tejeda, el cual, tras estar más de veinte años, repito veinte años, cerrado o en renovación, cuando lo abrieron vimos que lo habían vulgarizado, el comedor es del mismo estilo que el de los comedores de las estaciones de tren en Alemania. Del antiguo y acogedor estilo del arquitecto canario Martín  Fernández,  no queda nada.

 

Capitulo aparte merece Carolina del Sur, conocida así por el impulso, digno de mejor causa, que dio a la construcción de la Macrocárcel en Castillo del Romeral, por lo cual ha sido premiada con la posibilidad de ser presidenta del Cabildo. Recuerdo que cuando nos opusimos a la construcción y se quedó sin argumentos a favor, se limitó a llamarnos ignorantes necesitados de “didáctica”.

 

En la construcción de la citada cárcel no hay canarios, y ya están llegando los funcionarios y otros empleados que se harán cargo del funcionamiento, tal como si en Canarias no hubiese gente en paro. Ante estos abusos uno no puede dejar de preguntarse como se atreve a presentarse para  Presidenta del Cabildo.

 

Leemos que el PSOE ganará las elecciones en Canarias, muchos se preguntan como es posible tal cosa. Mi contestación sería que se debe a que para aquí se vienen los españoles peor preparados, y estos piensan que este partido siempre les protegerá mejor que cualquier otro. Los competentes se quedan en su país.