Más de lo mismo

Luis Bacallado

[Cuando aprendamos a colaborar  los unos con los otros y a cooperar en pos de un objetivo dejando atrás egos y personalismos, a lo mejor 2014 será un gran año.]

2014. Como en cualquier comienzo de año, a todo el personal nos invade unos feelings de optimismo que no podemos con ello. Quizá auspiciados por la absurda idea de que un cambio de dígito en el calendario implica necesariamente un cambio de ciclo, cuando en verdad el triunfo viene de los viejos hábitos, siempre en el caso de que estos hayan sido adquiridos correctamente y sean efectivos.

Sin embargo, a nuestros caciques y medianeros de turno la nueva añada los coge ciertamente preocupados ya que el andar de la perrita se está tornando un tanto amenazante. No en vano, 2013 finalizó con la desafección de la que habló Rivero y un sentir generalizado en nuestra ciudadanía de que el cambio es más que necesario, aunque todavía no se atrevan a obrar conforme a ello.

Es por lo mencionado que en 2014 tirarán más que nunca de “viejos hábitos”, pero no de los que hemos citado al comienzo del presente, sino de los más zafios y marrulleros para proteger sus tronos ante unos nuevos tiempos que demandan a gritos la creación de alternativas.

En la línea de lo comentado ahí hemos visto la sumisión de un Rivero con las horas contadas haciendo su enésima excursión a la Villa y Corte para pedir nosequé a Don Mariano [1]  ¿Más calderilla Señor Presidente?[2].... No recuerdo bien si hablaron sobre cómo se habían portado los Reyes o bien si se le ha olvidado recoger a Paulino el regalo de Rajoy, porque él siempre se porta muy bien con sus amos (sea PSOE o PP) y con España. Es más, pretende seguir haciéndolo.

Por otra parte, los que se quedan aquí le dicen al consejero catalán Homs[3] que nada de tesis radicales, que lo suyo más bien es defender el chiringuito que bastante le ha costado crearlo. El eufemismo singularidades canarias utilizado por Ortiz es más que delatador.

Para más inri, ahí siempre tendrán el aparato mediático subvencionado con nuestro dinero para autocolgarse medallas en pos de un descenso de desempleados contados en miles de nuevos trabajadores. Ahorrándose eso sí, los nuevos salarios de los afortunados así como la equiparidad con sus aspiraciones y las condiciones del oficio obtenido.

En resumen, nueva temporada pero más de lo mismo. Cuando aprendamos a colaborar  los unos con los otros y a cooperar en pos de un objetivo dejando atrás egos y personalismos, a lo mejor 2014 será un gran año. Los tiempos demandan urgencia e incluso ponen a nuestra tierra en peligro, como el caso del petrolero encallado en Tan Tan que por poco no supone un drama ecológico sin tan siquiera atisbar en el horizonte a los primeros buques de Repsol. Es nuestra responsabilidad y es nuestro momento pero hay que estar a la altura de la empresa.

[1] enésima excursión a la Villa y Corte 

[2] más calderilla Señor President

[3] los que se quedan aquí le dicen al consejero catalán Homs

Fuente: menceymacro.blogspot.com