Doce de Octubre, macabra fiesta nacional española

 

Para vergüenza y oprobio de la humanidad entera la corona española ha mantenido el sometimiento del pueblo canario durante más de 600 años.

Bula de 1344 del Papa Clemente VI autorizando la invasión del Archipiélago Canario

 “…la Reina Doña Juana de Nápoles, que después de su abuelo Roberto en este año de 1343, luego hizo donación del derecho que dice tenía á la conquista de las Islas Fortunadas, y era suyo por donación del Papa á su abuelo, y por ella á su sobrino Don Luis de España y Cerda porque tenía larga noticia de dichas islas por un navío suyo que las aportó de Lancelot Mailesol Napolitano que estuvo en ellas de paz y trato y comercio en el año 1320, y por este tiempo las frecuentó hasta el presente año de 1344 que el Papa Clemente VI le dió investidura y luego Don Luis envió armada á ellas” (Marín de Cubas, T. Historia de las siete islas de Canaria, p 15, ed. Globo, 1993. Se publicó por primera vez en 1694).

 26 de julio de 1495: ocupación del último territorio libre canario

Para vergüenza y oprobio de la humanidad entera la corona española ha mantenido el sometimiento del pueblo canario durante más de 600 años. Los mismos que de una u otra manera ha hecho con los pueblos del estado español y en última instancia con los españoles.

A partir de la obra de Núñez de la Peña “Conquista de Canaria” se originó una confusión historiográfica al dar la fecha del 25 de julio de 1496 como la de capitulación del último territorio rebelde del Archipiélago Canario, la isla de Tenerife (Conquista de Canarias, p 158, Madrid, 1676, Library of Princeton University).

Para Marín de Cubas la mal denominada conquista, porque aún hay rebeldía, finalizó el domingo 26 de julio de 1495, un año antes de la fecha recogida por Núñez de La Peña (Marín de Cubas-1694- Historia de las Siete Islas de Canaria, Tenerife, Ed. Globo, 1993).

Exactamente la misma fecha es la publicada por el ingeniero italiano Torriani en su libro Descripción de las Islas Canarias (Goya Ed. Santa Cruz de Tenerife, 1978).

Los documentos del archivo notarial de Sevilla indican que en marzo de 1496 los invasores estaban en España, habiendo cobrado su mercenario estipendio (Cioranesco. Documentos del Archivo Notarial de Sevilla referentes a Canarias. P 14, La Laguna, 1955).

Transcurrieron por lo tanto 151 años desde la bula papal hasta la anexión española.

Español es aquel que no puede ser otra cosa (Cánovas del Castillo, político conservador)

El origen del reino de España se inicia con el matrimonio de los reyes católicos en el año 1469, consumado mediante el rito de mostrar a los cortesanos la sábana manchada de sangre, y no precisamente azul, del himen isabelino.

La joven heredera fue pretendida por un monje castrense, al estilo de los actuales capellanes de igual cargo, mucho mayor que ella y que, según los cronistas de le época, murió asesinado.

Isabel y Fernando eran primos, lo que introducía importantes lazos de consanguinidad en el linaje de la pareja.

La hemofilia es una enfermedad hereditaria que se caracteriza por una tendencia hemorrágica patológica y que afecta a varios linajes reales, como puede verse en el árbol genealógico de la reina Victoria de Inglaterra y que se extiende hasta lo actuales borbones, como el denominado príncipe Gonzalo, tío del actual monarca Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias (cuadros rojos en el esquema adjunto).

Entre las trágicas consecuencias del matrimonio podemos citar el genocidio de los habitantes de Canarias y de América: “entraban los españoles en los poblados y no dejaban niños, ni viejos ni mujeres preñadas que no desbarrigaban e hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría un indio por medio o le cortaba la cabeza de un tajo…, arrancaban a las criaturas del pecho de sus madres y los lanzaban contra las piedras, a los hombres les cortaban las manos, a otros amarraban con paja seca y los quemaban vivos…, para mantener a los perros amaestrados en matar, traían muchos indios en cadenas y los mordían y los destrozaban y tenían carnicería pública de carne humana”.

“Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas ni oídas”.

“…ellos construyeron una picota lo suficientemente larga como para que los pies pudieran tocar el piso y de esta forma prevenir la estrangulación y así, los colgaban de a trece indios por vez, en honor de nuestro salvador Jesucristo y los doce apóstoles…, después la paja era envuelta alrededor de los cuerpos destrozados y quemados vivos” escrito por Fray Bartolomé de las Casas, Brevissima relación de la destrucción de las Indias.

Las cosas pueden cambiar

Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para boicotear los productos españoles y sugerimos a los consumidores que pongan especial cuidado en ello: si están en Canarias poner especial atención en comprar artículos del país (del país canario, naturalmente), fijándose en el origen: si se trata de papas preguntar si son del país y si el establecimiento no las tiene quejarse y decir que nos vamos a otro establecimiento; si vamos a comprar huevos mirar igualmente el origen (que no sean de Salamanca o Huelva, León o Galicia, etc., pues los canarios, que nosotros llamamos del País, no sólo tienen mejor sabor sino mayores cualidades nutritivas), y por supuesto lo mismo con la leche, el queso, el yogur, la fruta, los cereales, las legumbres y la verdura, así como la carne y el pescado. Proceder de igual forma al comprar electrodomésticos, vehículos y toda clase de maquinaria. A las personas que vivan fuera de Canarias, sean o no canarios, solicitamos igualmente su apoyo y solidaridad boicoteando todo lo que huela al viejo y caduco imperio colonial español, como la celebración, cada 12 de Octubre, del mayor y más cruel genocidio de la historia de la humanidad.