Demografía territorios insulares, inmigración masiva y expolio de los recursos naturales

 

Ley de Residencia en Canarias

Juan Fco. Ramírez *

[...“La conquista, terminó hace ya algunos siglos, mas las artimañas de los herederos del poder colonial perviven entre nos”; va siendo hora de gritar ¡Basta Ya!... «Los poderes privados de la economía quieren vía franca para su conquista de grandes fortunas: que no haya legislación que les estorbe la marcha. Quieren hacer las leyes en su propio interés, y para ello utilizan la herramienta por ellos creada: la democracia, el partido pagado» (SPENGELR, Oswald, “La decadencia de Occidente T. II” – pág. 619)...]

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Durante las dos últimas décadas del siglo XX comenzaría a denotarse un fenómeno inmigratorio masivo e irregular, hasta entonces no preocupante en las islas Canarias; sin embargo, algunas mentes sensatas locales se percataron de la magnitud del problema sobrevenido a unas islas sin apenas recursos naturales, con un sistema económico no diversificado, plenamente insuficiente o incapaz de atender las demandas de sus propios pobladores; fueron los colectivos vecinales sensibilizados con tal problemática los primeros en percatarse de la situación, pero en lugar de recibir apoyo por parte de los representantes de las instituciones públicas canarias, acaecería todo lo contrario pues no sólo no fueron escuchados por sus representantes políticos, que, incluso, les llegarían en algún que otro caso, a ningunearles; especialmente, por parte de los menos avezados y/o adoradores de la moda impuesta por una miope e insensata progresía, amante de lo políticamente correcto.

Los colectivos ciudadanos vecinales, compuesto por grupos de canarios sensibilizados y preocupados por el trasvase de población desde otros lugares del planeta hacía unas Islas Canarias deficitarias en recursos de todo tipo (energéticos, falta de un sector primario capaz, etc.), tomarían la valiente y sensata decisión de reclamar de los representantes públicos la conveniencia de la redacción de una Ley que limitará, por razones obvias, el número de residentes en las islas Canarias; dicha propuesta fue instada, entre otros, desde colectivos vecinales (Vecinos Unidos, Coveinca, Movecan, Federación Insular Titeroygakat - Lanzarote, etc.); al respecto véase el informe elaborado por las anteriores asociaciones vecinales, bajo el titulo “Estudio de la densidad demografía poblacional de Canarias” [1]. Por otra parte, recordaremos, dicha propuesta incluso llegaría a encontrarse entre el ideario y/o imaginario de algún que otro partido político de ámbito autonómico; mas tal idea, incomprensiblemente, no pasaría más allá del ámbito de una mera intencionalidad partidista, es decir, del “papel”. Tristemente, los hechos han venido a darles la razón a aquellos que tan acertadamente alertaban de las consecuencias de la falta de una política estatal inmigratoria, y la necesidad de una Ley de Residencia en Canarias.

Antes de continuar la exposición, quede claro que no estamos en contra de cualquier tipo de inmigración racional y controlada; entre otras razones, porque el pueblo español en general y el canario en particular, se han visto obligados, en momentos de sus respectivas historias, a emigrar en busca de una mejor calidad de vida; ahora bien, conviene resaltar, iban a trabajar honradamente respetando las leyes de los diferentes países de acogida; nadie les regalaría nunca nada [2]; por lo tanto, nada que objetar ante, reiteremos, una inmigración regular. Dicho lo cual, queda patente que se ha de objetar y cuestionar todo tipo de invasión (que no inmigración), por todos los sucesivos asaltos acaecidos en la frontera de Ceuta (julio y agosto de 2018), agravantes de unos ataques perfectamente orquestados y violentos (arrojando cal viva, excrementos, etc,) contra los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, encargados del control fronterizo; tales actos son propios de una invasión de manual no de inmigración.

Conviene destacar, que las islas Canarias conforman un conjunto territorial fragmentado y frágil, con una superficie de unos 7.447 km2; dichas islas están ancladas en el Océano Atlántico Noroccidental frente al continente africano, a una distancia aproximada de apenas unos cien kilómetros de la costa del mismo; siendo razones más que evidentes por la cuales tales islas no deberían seguir creciendo demográficamente de manera indefinida en su número poblacional de forma descontrolado, tal como viene ocurriendo; lo contrario resulta, cuando menos, una palmaria insensatez. Hace años, iteremos, han venido alertando desde diferentes organizaciones colectivas sociales y vecinales, incluso algunos que otros partidos políticos, acerca de la necesidad y/o conveniencia de poner freno al desaforado número de residentes en unas islas que superan con creces los límites recomendables de densidad poblacional; en tal punto se ve agravada la situación en los territorios insulares canarios, que resulta preocupante el alto número de habitantes por kilómetro cuadrado. Las Islas Canarias, a nivel mundial, se encuentran catalogadas entre las de mayor densidad poblacional residencial, máximo teniendo presente que Canarias, actualmente, recibe una media de algo más de quince millones de turistas por año; al margen de una población flotante marítima pesquera no contabilizada; todo ello, añadiendo un grupo incontable de irregulares afincados en las islas. Entre los muchos males que ocasiona un alto número de pobladores que afectan a los territorios insulares conviene destacar, “númerus apertus”, los siguientes datos:

  1. A) Acumulación residuos (basura), generada por dos millones de habitantes, más 15 millones de turistas, y flotante;

  2. B) Falta de una economía diversificada, capaz de absorber al número de población autóctona en edad laboral.

  3. C) Territorio fragmentado, frágil y limitado

  4. D) EPA, II – Trimestre 2018, parados: 222.400 – Avance Informativo – Gobierno de Canarias [3]

  5. E) Economía de subsistencia – Altos niveles de pobreza en Canarias

  6. F) Sector primario incapaz de abastecer a la población, especialmente en caso de aislamiento bélico.

  7. G) Insuficiencia de recursos hídricos (niveles freáticos inadecuados, con acuíferos escasos)

  8. H) Fracaso escolar elevado; entre otras casusas, sistema educativo con deficiencias materiales y humanas (Informe PISA).

  9. I) Pobreza cronificada (Informe Caritas)

  10. J) Desestructuración familiar elevada

  11. K) Carencia de Hospitales públicos geriátricos

  12. L) Dependencia energética

  13. M) etc.

Al respecto del tema expuesto; resulta adecuado retrotraernos al momento de las negociaciones de la incorporación de Canarias a la Comunidad Económica Europea (hoy Unión Europea), en la cual el Parlamento Canario pediría al gobierno central (PSOE), que estimase la conveniencia de incluir una cláusula limitadora de la libre circulación de personas durante un periodo de diez años [4]; sin embargo, tan razonable propuesta sería finalmente desestimada o rechazada; tan incomprensible decisión ha propiciado un notable aumento de la carga poblacional sobre unos territorios insulares sumamente frágiles, con los daños de toda índole que ello conlleva implícito (encarecimiento del suelo, vivienda, etc.).

A modo ejemplificativo de la velocidad en el crecimiento de la población de residentes en las islas, véase el cuadrante resumen de la densidad de población en Canarias; destacando los datos correspondientes a los años 2000 y 2017; en apenas una década la población se ha visto incrementada en 391.845 personas (22,834 %); unas cifras que hablan por sí mismas [5]:

Año 2000/diciembre......... Población archipiélago 1.716.276; densidad población 230,00 h/km2 -Isla de G. C.741.161 h., densidad 475,00 h/km2; Isla Tenerife 709.365 h., densidad 348,00 h/km2

Año 2017/diciembre......... Población archipiélago 2.108.121; densidad población 283,08 h/km2 - Isla de G. C. 843.158 h., densidad 540,45 h/km2; Isla Tenerife 894.636 h., densidad 439,84 h/km2

Tras lo expuesto, no queda por menos que razonar la conveniencia de establecer una regulación que impida el libre tránsito de personas y residentes en las Islas Canarias; algunos podrán continuar planteando que la pertenencia a la Unión Europea hace inviable la promulgación de una Ley que regule el límite del número de residentes en Canarias (Ley de Residencia en Canarias); tal opinión queda superada y/o completamente desautorizada, pues existen diferentes países de la Unión Europea que se han acogido a la denominada cláusula de salvaguardia del Tratado; tal sucedería a la hora de las negociaciones en su adhesión, acogerse a la limitación de los residentes en su territorio, por sus características territoriales, culturales y otras, pese más europeos que fueren; nos referimos, por todos, al caso de la República de Malta (448.946 habitantes en 2016), país insular compuesto por tres islas, con una superficie total de 316 Km2, al que se le permitió la limitación poblacional residencial procedente de otros países miembros. [6]

En el mismo sentido, fuera delas fronteras europeas, señalar el caso del territorio del archipiélago de Hawái, uno de los cincuenta Estados de la Federación de los Estados Unidos de América, que, mantiene el limite de población; pues al igual que el caso de Canarias, se entiende que las ínsulas son territorios muy frágiles, por lo tanto necesitan de una cuidadosa preservación, en todos los sentidos, al objeto de evitar el deterioro medioambiental que una superpoblación causa en este tipo de territorios insulares; al respecto, cabe traer a colación la existencia de un informe de las Naciones Unidas, que gradúa en cuatro veces más, los daños causados por una superpoblación en los territorios insulares, respecto de los continentales.

Las Islas Canarias no pueden, ni deben, consentir la destrucción de su hábitat natural y, menos aún, el borrado de las señas de identidad de sus pobladores autóctonos a causa de una irresponsable política, es decir, contraria a los intereses de los territorios insulares y de sus pobladores, llegando inclusive a la “endofobia” (odio y desprecio a lo propio); “los dineros no pueden ni deben ser los únicos que marquen los modos de hacer política en las Islas Canarias”. Son muchas y varias las razones por las cuales nos adherimos al criterio de la corriente de los que consideran imprescindible y necesaria la limitación del número de pobladores en las Islas Canarias, mediante la redacción de una Ley de Residencia en Canarias. “La conquista, terminó hace ya algunos siglos, mas las artimañas de los herederos del poder colonial perviven entre nos”; va siendo hora de gritar ¡Basta Ya!

En lo tocante a la invasión (que no inmigración regulada), orquestada espuriamente desde poderes desconocidos pero muy reales, que, especialmente, benefician a seres sin alma, relacionados con el tráfico de personas; hay que aclarar que la solución a los problemas de los ciudadanos de los países del denominado tercer mundo pasa, indubitada e incuestionablemente, por la prestación directa de ayudas sobre el terreno, es decir, se solventa la pobreza y la miseria “in situ”; mediante un desarrollo adecuado, que prime lo humano sobre los valores monetarios y mercantilistas; ello se consigue implementando ayudas materiales y técnicas efectivas que permitan evolucionar e industrializarse oportunamente a los países del denominado Tercer Mundo; la mejor ayuda, indudablemente, es aquella que se practica “in situ”, reiteremos, la efectuada sobre el propio territorio y sus poblaciones autóctonas. Resulta amoral y terriblemente contradictorio, que los estados permitan dilapidar ingentes cantidades de dinero, entre otros absurdos, buscando vida en otros planetas, mientras la gente se muere de hambre y sed en el planeta Tierra.

Por otro lado, es un hecho, la descolonización fue producto de la guerra entre las antiguas (Alemania, Gran Bretaña, Francia, etc.) y las emergentes potencias (EE.UU. y U.R.S.S.); así nacería la liga de 77 países, los denominados “no alineados”, surgidos de tal falacia, sus respectivas poblaciones salieron del amo colonial para quedar bajo el yugo de tiranos locales igualmente malos y, en ocasiones, mucho peores; hasta tal punto quedaron subsumidos en la más profundo pozo de miseria, de tal suerte que ha aumentado exponencialmente la brecha entre los países pobres y ricos. (Las naciones oscuras. Una Historia del Tercer Mundo – citado en bibliografía)

«Dale un pez a un hombre, y comerá hoy. Dale una caña y enséñale a pescar y comerá el resto de su vida» / Proverbio chino.

Una solución acertada para erradicar la miseria del denominado “Tercer Mundo” pasa, incuestionablemente, por la industrialización de dichos países, cosa que peticionarían: «…en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Empleo, celebrada en la Habana en 1948. En las conferencias preparatorias de Ginebra y Londres, varios de esos Estados recientemente descolonizados tomaron la iniciativa en la reivindicación del derecho de los Estados a aplicar aranceles como mecanismo de fomento de la industrialización interna de cada nación”; “…Los delegados del Tercer Mundo señalaron que el borrador aprobado en Ginebra solo representaba las opiniones de las potencias imperiales y «no ofrecía esperanza alguna» para el resto del mundo… Estas naciones denunciaban la creación en 1947 el Acuerdo General Sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) en Ginebra porque su elaboración había estado reservada únicamente a los Estados industriales avanzados” (“Las naciones oscuras. Una Historia del Tercer Mundo”; págs. 127 y 128)

«Los poderes privados de la economía quieren vía franca para su conquista de grandes fortunas: que no haya legislación que les estorbe la marcha. Quieren hacer las leyes en su propio interés, y para ello utilizan la herramienta por ellos creada: la democracia, el partido pagado» (SPENGELR, Oswald, “La decadencia de Occidente T. II” – pág. 619)

Occidente (y el mundo) se encuentra en un punto de arduo retorno a la senda del desarrollo humanitario, caso no varíe la política pro invasiva y expoliadora, impuesta, por y desde poderes desconocidos, al común de los ciudadanos del planeta, pues sus respectivas elites gobernantes, salvo excepciones, están implementando políticas contra los intereses de sus pueblos (Alemania, Suecia, Francia, Etiopia, Somalia, Sudán, Malí, México, Honduras, etc.); no olvidemos que, en el caso europeo, según datos ofrecidos el 26 de julio de 2018, por EUROSTAT, extraídos en mayo de 2018, existían “116 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión social [7]. Resulta tremendamente contractarlo que se diga que Europa necesita recibir población extracomunitaria, cuando las cifras de pobreza son tan extremadamente alarmantes; lo lógico sería que, en todo caso, los gobiernos de los países miembros de la Unión Europea promovieran políticas de fomento de la natalidad de sus ciudadanos.

Sería acertada la afirmación, en base a los hechos que acontecen; instados desde poderes no electos (FMI, BM, OMC, etc.), mediante la implementación impositiva de políticas contrarias a los ciudadanos; podrá negarse, pero los hechos dicen lo contrario, nos encontramos bajo un sistema gobernado desde y por transnacionales del capitalismo (no capital) más deshumanizante; produciéndose un acoso y derribo contra la soberanía del Estado nación; de ahí, todo gobernante que ose intentar preservar dicho modelo en defensa de los intereses de sus respectivos ciudadanos y soberanía (ej.: Italia, Hungría, Polonia, Cuba, Corea del Norte, Siria, etc.), automáticamente, se expone a ser descalificado y, si ello fuere posible, derribado incluso por la fuerza (ej.: República Árabe Libia). En este apartado; recomendaremos a los más interesados en el tema, rastreen en busca del denominado “Plan Kalergi”.

Hemos querido hacer un somero repaso a las causas de los movimientos masivos de seres humanos; entendiendo, es consecuencia principal de la planificación, por parte de ciertos personajes y países determinados, que, en aras de controlar las riquezas naturales, especialmente las referidas a la energía y el agua, han tomado el rumbo de la destrucción. Al respecto, véase el libro del General Wesley K. Clark ¿Qué ha fallado en Irak? “Cuando regresé al Pentágono en noviembre de 2001, …Se habla de del ataque como parte del plan de una campaña de cinco años, según me contó, y había un total de siete países, empezando por Irak, y luego Siria, Líbano, Libia, Irán, Somalia y Sudán.” (Pág. 127)

En base a todo lo expuesto; no queda por menos de reiterar la ineludible e incuestionable necesidad, en el caso de las Islas Canarias, debidas a razones de una excesiva carga poblacional, soportada por unos territorios insulares con limitados recursos y la fragilidad, entre otros, de su medioambiente; por todo ello, resulta más que aconsejable promover, con la urgencia que requiere tan delicado y peliagudo problema, la redacción de una imprescindible Ley de Residencia en Canarias, tendente a la regulación de los limites o techos poblacionales residenciales a establecer en unos territorios insulares harto frágiles y fragmentados, muchos catalogados reserva de la biosfera; tal regulación legal es cuestión de simple voluntad política. Algunos se arrogarán argumentar aquello de “no se le pueden poner puertas al campo”, cuan fácil y falaz retórica, pues de ser válida tal afirmación países soberanos, por todos, Australia no podría controlar sus fronteras como con tan buena fortuna lo hace; la frase resulta absolutamente retórica, propia de mentes intelectualmente menguadas y/o de tendenciosos intereses que, utilizando un símil marinero, cual capitanes de rio devienen inhábiles a la hora de gobernar, con la firmeza y destreza requeridas, el timón de un barco que navega en medio de la Mar Gruesa.

NOTA: El autor somete la presente exposición a cualquier otra opinión objetivada, resultante de un mejor fundamentado análisis académico.

* Juan Fco. Ramírez (Abogado, Analista Político e Investigador)

Bibliografía recomendada:

BUCHANAN, Patrick J., (2003), “La Muerte de Occidente. La caída de la natalidad y la invasión de inmigrantes amenazan la civilización occidental”, Barcelona, KION EDICIONES Y DOCUMENTOS, S. L.

CLARK, Wesley K. (General), (2004), “¿Qué ha fallado en Irak? La guerra, el terrorismo y el Imperio Americano”, Barcelona, Editorial Critica, S. L.

CEMBRERO, Ignacio, (2016), “La España de Alá”, Madrid, La Esfera de los Libros, S. L.

DE LA LAMA, César, (1979), “Canarias Archipiélago en conflicto”, Barcelona, E. Argos Vergara, S. A.

HOUELLEBECQ, Michel, (2015), “Sumisión”, Barcelona, Ed. Anagrama, S. A.

MAX-NEEF, Manfred y SMITH, Pilip B., (2014), “La economía desenmascarada. Del poder y la codicia a la compasión y el bien común·, Barcelona, Icaria editorial, s. a.

PRASHAD, Vijay, (2012), “Las naciones oscuras. Una historia del Tercer Mundo”, Barcelona, Ediciones Península.

SPENGLER, Oswald, (abril 2015), “La decadencia de Occidente” – Ts.: I y II –, Barcelona, Espasa Libros, S.L.U. Austral.

STILITZ, Joseph E., (2015) “El precio de la desigualdad. El 1% de la población tiene lo que el 99% necesita”, Barcelona, Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.

Citas utilizadas:

[1] http://www.datosdelanzarote.com/Uploads/doc/Estudio-de-la-densidad-demogr%C3%A1fica-poblacional-de-Canarias-

[2] A título de ejemplo, por todas véase la película ¡Vente a Alemania, Pepe! del director Pedro Lazaga (1971); dicha película nos muestra la dura vida de los emigrantes españoles que, durante el siglo XX, se verían impulsados a abandonar su tierra, familias y amigos, en busca de una mejor vida, por medio del duro trabajo en los países de recepción.

[3] http://www3.gobiernodecanarias.org/empleo/

[4] «El inicio de las negociaciones de las condiciones de la adhesión de las islas Canarias a al Comunidad tuvo lugar el 21 de febrero de 1984, fecha en la que fue presentado por la delegación española el Anteproyecto de Declaración Española sobre Canarias en la 19ª sesión negociadora celebrada a nivel ministerial en Bruselas. El anteproyecto venía a recoger la alternativa aprobada por el Parlamento canario, por una mayoría de dos tercios, con la excepción dl punto referido a la libre circulación de trabajadores en el cual se solicitaba un periodo de diez años, a partir de la firma del Tratado de Adhesión, durante el cual no tendría vigencia en Canarias el principio de la libertad de circulación de personas. Cosa que se vio rechazada por el Gobierno de España». [ASIN CABRERA, María Asunción, (1988), “Islas y Archipiélagos en las Comunidades Europeas: Estudios de los regímenes jurídicos especiales con particular consideración de Canarias”, Madrid, Ed. Tecnos, (Pág. 26)]

[5] Fuente: Instituto Canario de Estadística (ISTAC); web del Gobierno de Canarias: “TEMAS / ESTADISTICAS /DEMOGRAFÍA / Cifras Oficiales de Población http://www.gobiernodecanarias.org/istac/

[6] http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/MALTA_FICHA%20PAIS.pdf

[7]https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php/People_at_risk_of_poverty_or_social_exclusion

NOTA: Las webs utilizadas en la citas del presente trabajo expositivo, fueron consultadas en Internet entre los días 19 y 24 de octubre 2018.

* Juan Fco. Ramírez (Abogado, Analista Político e Investigador)

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