Indemnizaciones en vez de rescates

 

El desgobierno pseudoautónomo canario solicitará 756.8 millones de euros del denominado Fondo de Liquidez Autonómica, hecho a su medida por el impopular gobierno colonialista del Reino de España, según el Señor González Ortiz, que ostenta el cargo de consejero de economía del citado gobierno títere metropolitano en Canarias y por lo tanto al servicio del colonialismo. Con el dinero solicitado se cubrirían 326 millones de euros de deuda anterior y 430 para deuda nueva (para seguir con el festín), autorizada por el Estado, lo que viene a demostrar que el mal denominado Gobierno de Canarias no es autónomo.

 

Desconocemos el destino de los 800.000 euros que faltan para cuadrar la cuenta. Suponemos que formarán parte de las “propinillas” por la gestión, viajes, dietas, convites y un largo etc., aunque no tan largo, pues es de dominio público que eso a “sus señorías” apenas les da para el gasto en telefonía móvil (recuerde el respetable cuando en pleno parlamentario decidieron por mayoría absolutísima comprarse un ordenador portátil a cargo del erario público, o sea del dinero generado por todos nosotros con sangre, sudor y lágrimas).

 

Añadió el consejero, para mayor escarnio, que el interés rondará entre el 5 y el 5.5 por ciento, como si el precio del dinero no estuviera al 1.5 por ciento e incluso a interés cero en los Estado Unidos, remachando sus declaraciones afirmando que la comunidad pseudoautonómica (autónoma según el consejero) se vio obligada a pagar un interés del 6.85 por ciento en la última operación de deuda que cerró.

 

Los distintos gobiernos del colonialismo español, de uno u otro signo, se niegan sistemáticamente a facilitar datos alusivos y abusivos a la recaudación que la hacienda de ese Estado saquea en Canarias, siendo significativo las recientes declaraciones de los responsables de la hacienda metropolitana calificando de “extraordinaria” la recaudación de la misma. ¿Cuánto de extraordinario es ese saqueo que no recaudación al tratarse de una colonia? Vamos a tomar como referencia el año 2008, en plena agudización de la crisis crónica que Canarias padece desde el sangriento sometimiento por las armas al servicio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Una básica aritmética nos solucionará el cálculo.

 

El producto interior bruto (PIB) de Canarias correspondiente al ejercicio del 2008 ascendió a 43.248.770 millones de euros o sea más de cuarenta y tres mil millones de euros. Si de esa cantidad el colonialismo recaudara el 20 por ciento, eso supondría la nada despreciable cifra 8.649.754 millones de euros, más de ocho mil millones de euros. Pero claro, el 20 por ciento constituye la media que aporta cada trabajador en concepto de IRPF o impuesto sobre la renta de personas físicas (así nos llaman a estos efectos). Pero ese no es el único origen del saqueo.

 

Si tenemos en cuenta el impuesto de sociedades que asola a las empresas y que asciende al 40 por ciento, empresarios que tienen el dudoso “honor” de tener como socio a ese perenne saqueo (más de 500.000 euros cuesta reponer la despensa del avión que utiliza tanto presidencia del Gobierno como la jefatura del Estado, aunque no ha trascendido cada cuanto tiempo se repone) entonces la cuenta asciende a 17.299.508 millones de euros, bastante próxima a la cifra real como demostraremos a continuación.

 

En Canarias un tercio de la población en edad de trabajar está desempleada o lo que es lo mismo una de cada tres, ascendiendo el total de parados a 362.300 según la encuesta de población activa (EPA) y por lo tanto si esa cifra es la tercera parte de los que están en edad de trabajar, los que trabajan son el doble de los parados o sea 724.600 personas, con colonialísimos salarios de mil euros en su inmensa mayoría, de donde viene el término de mileuristas, a los que la hacienda les saquea una media de un 20 por ciento como se dijo anteriormente. Si consideramos doce pagas más dos extraordinarias (los funcionarios perdieron la de Navidad) el saqueo por asalariado asciende a 3500 euros, que multiplicad por 724.600 trabajadores supone 2.536.100 millones de euros, que se lleva hacienda de los trabajadores y que a efectos de nuestro cálculo tenemos que descontar del PIB, junto con lo que cobran los empleados, cantidad que obtenemos multiplicando 14.000 euros anuales por 724.600 asalariados, lo que suponen 10.144.400 millones de euros (más de diez mil millones de euros). Restadas sendas cantidades del PIB obtenemos 30.568.270 millones de euros, a los que aplicaremos el 40 por ciento del impuesto de sociedades, pues el resto es el salario de los empleados y el correspondiente impuesto o IRPF, impuesto de sociedades que asciende a 12.227.308 millones de euros, que, repetimos, se lleva hacienda en concepto de impuesto de sociedades, a los que debemos sumar los más de 2.500 millones de euros del IRPF. En total 14.763.408 millones en un solo año ¡Cerca de quince mil millones de euros! A esto hay que sumar la recaudación en concepto de seguridad social.

 

Esas son las cantidades que, con sus respectivos intereses de demora, tendrá que abonar España a Canarias, calculados año por año desde el primer año de colonización, en concepto de indemnización monetaria. Aparte están los daños materiales a la Naturaleza, etc., así como los irreparables crímenes de lesa humanidad y tráfico de esclavos, que no prescriben.

 

 

Canarias 7 de Octubre de 2012.

 

Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario

Movimiento UPC