Incendios forestales de ahora

Fernando Báez *

 

Incendios de ahora: gentes del cabildo, controladores del fuego: bomberos del consorcio, bomberos de ayuntamientos, militares de la Ume, medios aéreos, protección civil, la cruz roja, policía local, policía nacional, la guardia civil, ayuntamientos, directores de extinción,  centros de comunicación, reporteros, etc., etc., pero el pueblo retirado. Incendios de antes: y ello cuando el pueblo en masa actuaba: mujeres, niños, muchachos, hombres, ancianos, todos con escobas, sacos, azadas, etc., apagaban el fuego desde su inicio y no avanzaba hasta extinguirlo sobre la marcha, pero ahora con todos los citados al principio, tardan en actuar, llegan tarde y no se acercan ni dejan acercar a nadie y se queman casas, enseres, animales, ¡todo!, y solo se apaga, cuando se acaba la materia y cuando los medios atmosféricos ayudan a ello.

Pues es, lo que va de ayer a hoy. Pues sí señor: con una sirena, caracol y bocinas de coches y camiones que recogían gentes para apagar el fuego, se dirigían todos al siniestro, y nunca se quemó nadie; incluso no faltaban los que sabiendo sobraba gente y que eran eficaces todos los que iban, si podían se caqueaban, se escondían para no ir, y no por miedo a fuego, sino para no molestar a tantos como los que se afanaban contra las llamas, encima y pegadas a ellos, que lo que es ahora, no se chamuscan, ni huelen a humo, porque están donde no les alcanza peligro alguno ni lo más remotamente.

Y encima los parabienes, las felicitaciones, condecoraciones, premios, agasajos..., porque unos “profesionales”, ¿qué arriesgan?, tienen que descansar, tomar refrescos y bocatas, y me pregunto, aún haciéndolo bien, ¿no es un trabajo más?, ¿en qué más meritorio que cualquier otro que no es felicitado? Prácticamente unos héroes por el simple hecho de hacer lo que saben hacer, y para lo cual están preparados, ¿hay que ponerles medallas y darles méritos y sin haber conseguido apagar fuego alguno, sino por el simple hecho de estar esperando todo el año ver humo para apagar el fuego, y éste termina cuando acaba la materia, sin que los “profesionales”, hayan apagado nada. ¿Digo o no digo verdad?

 

* El Padre Báez, Pbro. 15-08-19

Artículos del Padre Báez  publicados en El Canario.net y en El Guanche