HACIA LA UNIDAD EN TAMAZGHA

 

«» Bencomo Artemi Semidan *

 


Creo que la realidad social del Archipiélago de Tamazgha nos debería de imponer ese esfuerzo hacia una unidad independentista de grupos y colectivos, de personas e ideas, con ese fin de alcanzar y constituir una vía alternativa capaz de poder canalizar las fuerzas críticas contra la oligarquía político burguesa canaria, traidorøs vendidøs al colonialismo del Estado español, hacia una nueva cultura, la nuestra, la resistencia del pueblo en la que el independentismo recupere aún más su dinamismo y presencia en todos los ámbitos de nuestra sociedad isleña. Pienso firmemente, que actualmente esta sería la verdadera vereda que habría que afrontar nuestra independencia de un Estado que nos sigue oprimiendo por todos lados.


Aún se siguen percibiendo demasiadas diferencias que podemos encontrarnos en ese freno de muchøs a la posible alternativa de la brega, también de algunos sindicatos con otros, colectivos o partidos nacionalistas entre sí. Esto no solo frena de alguna manera la dinámica independentista, sino que sigue fortaleciendo a los guanchisleys títeres del Estado al no encontrar en el movimiento independentista de momento un adversario más que serio. La libertad del pueblo isleño sigue siendo nuestro derecho a decidir por nuestra Autodeterminación Soberana como Nación, y no un hecho, ello se evidencia de manera constante; la independencia debería de ser entonces un proyecto común únicamente alcanzable por medio de la unidad y de nuestra emancipación general del yugo colonialista, fuera de estos pensamientos seguimos teniendo represión, opresión, expoliación, corrupción, individualismo, pero solo una ficticia libertad.

Con esto quisiera alegar que, si somos independentistas seriøs, podemos encontrarnos con que la práctica de ésta también puede ser libertaria, comunitaria y no de manera individualista, esto en lo que podría referirse a løs individuøs, tanto como a los colectivos, partidos nacionalistas, sindicatos o grupos de la patria isleña. Creo que no actuar de esta forma, sería desviarnos de nuestra realidad social y negar la propia independencia. En ciertos momentos he notado que, cuando muchøs de nosotrøs exponemos, argumentamos nuestras ideas y creencias por estos lares a veces tan tiránicos del fasibu, hay una minoría (incluso a veces hasta de nuestra propia gente) que nos rebate precisamente en ese punto: la falta de organización que se percibe en ciertos momentos y que da al movimiento independentista ese tinte marginal y utópico.


A partir de esto el independentismo padece una crisis, la misma que arrastramos desde siglos, se descompone, deja de representar una alternativa y en consecuencia, de tener esa relevancia social en nuestra tierra, aún no tan arraigado firmemente. Pienso que hoy en día, algunas dinámicas de partidos nacionalistas, grupos, colectivos o sindicatos, por esa incapacidad a veces organizativa y creadora, no hace más que seguir justificando las merecidas críticas que padece nuestro movimiento: no están en debate ni discusión o alternativas que se pueden proponer de las ideas, pero sí nuestra gente y las múltiples formas de organización y brega social. A ver, la crisis del independentismo no tendría que recaer sobre las ideas, como se nos pretende seguir haciendo creer, más vivas y vigentes que nunca, sino sobre las personas independentistas y nuestra incapacidad en ciertos momentos, aburguesamiento o pasotismo individualista desde posiciones cómodas o bregas de salón y baretos que no exigen una implicación total.


Creo que deberíamos de ponernos a reflexionar, porque nos sigue quedando nuestro orgullo y capacidad de auto-crítica para ello, debemos de hacerlo por una cuestión más que simple: la única alternativa al Estado español y al Gobierno canario, fiel a los dictados de sus amøs coloniales, pasa por la propia capacidad de nuestro pueblo para auto-gobernarnos; en tanto sigamos fracasando en ello, vamos a seguir gobernadøs, explotadøs, oprimidøs, con el Estado como mal menor, tal como lo sigue defendiendo la burguesía parásita política canaria. 


Pienso que solo esa capacidad de organizarnos plenamente al margen de éstøs y del yugo colonial, aunando esfuerzos para canalizar las ideas y las posibles diferencias que van a surgir, podrá la independencia dar una base creíble y seria, que empiece por atraer a más personas sociales, a trabajadorøs, maestrøs, libre pensadorøs, intelectuales, estudiantes, etcétera, para dotarløs de una dinámica que sea capaz de enfrentarse a los muchos problemas que el Estado español, el capital y la casta política canaria nos siguen planteando.

 

Creo que con la humildad de cada unø, no debería sernos muy difícil para poder tratar de alcanzar posturas, debatir, aclarar ideas y sobre todo ir marcando esos puntos estratégicos de acciones para defender todos nuestros intereses reales como pueblo, sobre todo el de nuestra gente trabajadora y oprimida por la castas políticas afines al colonialismo y el propio Estado español. Enfrentarnos de una vez por todas con los muchos problemas que siguen acarreando a Tamazgha como consecuencia de las tantas promesas incumplidas que suelen alegar a la hora de las votaciones los vocerøs de turno. Ejemplos podríamos alegar muchos, pero lo dejaré para otro momento, la cuestión es seguir estando desde cualquier trinchera para resolver las muchas penurias y miserias sociales que padece nuestra tierra y no quedarnos al margen de ella.


El independentismo está teniendo más vigencia que nunca y aunque pueda parecer que no, actualmente se siguen dando las condiciones necesarias y propicias para que pueda resurgir en todo nuestro Archipiélago, dado que este Estado y løs corruptos mafiosøs de la política española que lo dirigen puede que esté tocando a su fin. Pienso que lo que haría posible la independencia es esa capacidad militante y de sacrificio por nuestras ideas, por nuestra patria para regir nuestro destino como pueblo Libre, Soberano e Independiente, nuestras decisiones y humildad para dotar al Movimiento por la Autodeterminación y la Independencia del Archipiélago Canario de una organización seria y dinámica de una vez por todas, que debería de pasar por esa capacidad que seguimos teniendo para auto-gobernarnos sin influencias externas, agrupándonos por los intereses de nuestra gente, indiosicrasia, cultura, etcétera; perpetuando la memoria de nuestra historia a lo largo del tiempo y bregando contra las propias penurias, expolios, robos, explotación y miseria que sufre el pueblo, acorde con la situación actual que padecemos, y activamente por nuestra modernización de la sociedad isleña mucho mejor.


Señorøs, ésta es una realidad que no podemos olvidar en ningún momento: el pueblo que no pueda gobernarse así mismo, estará condenado a seguir siendo gobernado; y auto-gobierno no es solo un concepto de libertad, sino una disciplina propia tan consciente y desarrollada que nos afirme por sí misma a diario nuestra libertad como pueblo conquistado. La independencia también resulta que es eso, auto-disciplina, trabajo, transparencia y sacrificio colectivo, sobre todo con ese fin, entre muchos otros, de poder demostrar que el Archipiélago de Tamazgha es capaz de auto-gobernarse, entonces estaremos preparadøs para romper las cadenas de los totuføs que nos gobiernan, afines al poder del Estado colonial español para llegar a una verdadera libertad, igualdad y reparto equitativo verdadero, quizás sea la única vía verdadera. 

La independencia emancipadora del Estado español por medio incluso de la auto-gestión, llevando a cabo una política transparente con la ejecución real de los compromisos que se planteen al pueblo, libre asociación de las personas dentro de los derechos, deberes y obligaciones, iguales para todøs....

 

*  Bencomo Artemi Semidan