“Hablando de petróleo en Canarias”

 

  Agapito de Cruz Franco

 

    A raíz en este comienzo de 2012, de la actual polémica a cuatro bandas -Gobierno de España, Gobierno de Canarias, Gobierno de Marruecos y Movimiento Ecologista- sobre grandes bolsas de petróleo en los fondos marinos de Lanzarote y Fuerteventura (Islas Canarias), viene bien recordar lo que decía el Tagoror Ecologista Alternativo (TEA) hace justo 12 años. El texto que tienen a continuación ha sido extraído del libro: “Canarias en clave de(l) Sol”, Agapito de Cruz (Libreando Ediciones, 2011, pág. 266, y perteneciente al apartado: “Como decíamos ayer”). Viene bien recordar lo que ya en 2000 era obvio y que demuestra que el “Alzheimer” es un mal que anida también en el cuerpo social y político.

 

Cetáceos, pesca y petróleo en las Islas Canarias

 

Según la miembro del TEA, la bióloga marina Natacha Aguilar, la industria del petróleo ha encontrado recientemente un nuevo área de expansión en la franja marina al noroeste de África. Repsol Investigaciones Petrolíferas S.A (una asociación que incluye multinacionales de hidrocarburos) ha obtenido 9 licencias de  prospección de petróleo frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura (hasta 9 km de esta última) y ya Marruecos ha comenzado prospecciones más al Norte del Archipiélago.Las prospecciones de petróleo utilizan intensos sonidos a baja frecuencia que pueden ser detectados a cientos de kilómetros (hemos realizado grabaciones a 500km del barco emisor). Los ecos de estos pulsos producidos con pistolas de aire comprimido (air-guns) reflejan la estructura del subsuelo submarino para encontrar las bolsas de gas o petróleo, tras ello se realizan perforaciones experimentales para confirmar el yacimiento.

 

Los intensos sonidos sísmicos presentan efectos físicos, fisiológicos y de comportamiento sobre la fauna marina, incluidos peces y  mamíferos marinos.  En las cercanías del barco de prospección pueden dañar las estructuras auditivas de los mamíferos marinos e incluso de buceadores inadvertidos.  Pueden existir además efectos a largo plazo debido a exposición crónica y el sonido puede afectar a los animales indirectamente debido a cambios en la accesibilidad de sus presas, que sufren a su vez los efectos de la contaminación acústica. Esto puede afectar de forma significativa a la conservación de las poblaciones de especies de mamíferos marinos amenazadas que utilizan el área de prospección como ruta migratoria, área de reproducción o alimentación.

 

Respecto a los mamíferos marinos, actualmente se tiene registrada la presencia en el archipiélago de 27 especies, un pinnípedo (la foca monje) y 26 cetáceos (ballenas, delfines, etc); de ellos 19 son odontocetos o cetáceos con dientes y 7 misticetos o cetáceos con barbas. Varias especies están clasificadas como “en peligro de extinción”, como la citada foca monje o la ballena franca. Respecto a reptiles marinos, Canarias cuenta con 6 de las 8 especies de tortugas marinas que existen en el mundo. En el archipiélago se da una importante mezcla de especies de peces de afinidades tropicales, mediterráneas y templadas. Todo ello sitúa a las Islas Canarias en un enclave marino de gran importancia biológica y económica, en el contexto de su cercanía al banco pesquero Saharaui, la destacable pesca artesanal canaria y la importancia de su fauna marina. La reciente expansión de estas actividades a la zona del noroeste africano y las cercanías de Canarias debe ser por tanto considerada con precaución.

 

Diversos estudios muestran que las emisiones acústicas de las prospecciones sísmicas presentan un fuerte impacto sobre las pesquerías, relacionado con cambios en el comportamiento de los peces que afectan a su accesibilidad a ser capturados por las artes de pesca. Los peces óseos son particularmente vulnerables a los sonidos intensos debido a la existencia en la mayoría de ellos de una vejiga natatoria llena de aire. Los efectos de los pulsos de las series de pistolas de aire comprimido varían desde serios daños físicos a poca distancia, a comportamientos de evitación, posiblemente incluso a varios kilómetros. Se han obtenido reducciones en las capturas de diversas especies de peces en áreas de prospecciones petrolíferas. Las aguas costeras de Fuerteventura y las comprendidas entre el archipiélago Canario y la costa africana albergan pesquerías tradicionales canarias de gran importancia para la economía local. El impacto que las actividades de prospección y explotación petrolífera puedan tener sobre las pesquerías debe evaluarse de forma detallada, con objeto de sopesar adecuadamente la actividad económica que proporciona mayores beneficios sociales y económicos a nivel local y nacional. Esta correcta planificación es aún más importante si consideramos los efectos combinados de las múltiples exploraciones desarrollándose recientemente en la costa noroeste africana. 

 

El sonido es el medio de comunicación más importante para los cetáceos, que lo utilizan con funciones sociales, reproductivas, de navegación y localización de presas. Los pulsos de gran presión acústica pueden producir daños físicos en órganos auditivos o en otros tejidos desembocando incluso en la muerte de los animales, como el embarrancamiento masivo de zifios (tipo de delfinidos) que se dio en Canarias relacionado con pruebas de sonares militares.

 

Efectos en los cetáceos

Daños físicos:

·        Daño a tejidos corporales.Daños graves a las estructuras auditivas.

·        Cambio permanente o temporal del umbral de sensibilidad (reducción irrecuperable de la sensibilidad auditiva a ciertas frecuencias).

Daños perceptivos:

·        Solapamiento y ocultación de sonidos biológicos relevantes por ruidos de origen antrópico, incluyendo sonidos comunicativos y sonidos asociados con la localización de las presas o evitación de predadores o colisiones con embarcaciones.

Efectos comportamentales:

·        Interrupción de comportamientos normales, por ejemplo alteración de ritmos respiratorios y de inmersión, alejamiento de ciertas áreas, etc. Cambio de rutas migratorias para evitar la cercanía de los barcos de prospección.

Efectos crónicos:

·        Stress con consecuencias de inmunodepresión y reducción de viabilidad reproductiva. Incremento del gasto energético.

·        Repercusiones poblacionales a largo plazo insuficientemente conocidas

Efectos indirectos:

·        Reducción en la disponibilidad de presas

·        Pérdida de calidad del hábitat: dos de las medidas más importantes de la calidad del hábitat marino son la contaminación química y la contaminación acústica .

 

La organización ecologista canaria TEA afirma que los beneficios económicos de la búsqueda de hidrocarburos para el archipiélago tampoco serían de interés. Durante los 6 años de prospecciones las actividades se realizarían con barcos foráneos especializados sin crear puestos de trabajo en las islas. En un 90% de las prospecciones o no se encuentran hidrocarburos o las bolsas son demasiado pequeñas desde un punto de vista comercial. Según la Ley de Hidrocarburos REPSOL S.A. está obligada a pagar tan sólo 10 ptas. de canon de exploración por hectárea, es decir 6 millones de ptas por las 616.060 hectáreas totales.  Después, en caso de encontrar petróleo, los cánones de explotación ascienden a tan sólo 250 ptas. por hectárea y año de explotación. Según el artículo 32 de la ley 34/1998 de Hidrocarburos, las actividades petrolíferas en el subsuelo marino corresponden siempre al Estado y no a las autoridades autónomas, por tanto los cánones  corresponden al Estado por ostentar este la titularidad de las aguas. TEA se declara a favor de solicitar la delimitación de las aguas con Marruecos y la titularidad Canaria de las aguas archipelágicas, pero afirma que aunque esto se consiguiera, es imposible legalmente obligar a las multinacionales del petróleo a invertir sus beneficios a nivel local, y las cantidades que REPSOL S. A. pagaría como cánones serían en todo caso ínfimas en comparación a los beneficios que se obtienen localmente de la pesca en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, para las que la actividad pesquera es de gran importancia. Por ello  TEA manifiesta su preocupación por la afección sobre un sector económico primario, el sector pesquero,  que ya de por si está suficientemente comprometido por la sobreexplotación y falta de atención por las administraciones como para añadir un factor más de impacto.

La búsqueda de petróleo tiene efectos globales y locales a corto, medio y largo plazo. Aparte del hecho científico de que el cambio climático mundial se está produciendo a un grado que dobla las predicciones más pesimistas, las repercusiones locales sobre la pesca y la biodiversidad marina son difícilmente evaluables, por lo que no debieran abrirse nuevos yacimientos en zonas altamente dependientes se su riqueza biológica marina como las Islas Canarias.

 TEA afirma que las prospecciones petrolíferas constituyen un factor de impacto sobre el ya dañado ecosistema marino de las islas, cuyas repercusiones directas sobre la pesca y la biodiversidad marinas deben considerarse mucho antes que unas teóricas ganancias económicos que en nada beneficiarían a Canarias, concluyendo que ni siquiera se han realizado estudios previos de impacto ambiental.

 

Tagoror Ecologista Alternativo (TEA), año 2000

Archivo documental                                

 

 

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