La crisis en bicicleta

 

Padre Báez

 

Tantos parados, si no cogen la bici, el coche les es imposible, y toda vez que no pueden salir al campo, pues en masa a llenar las calles de este artilugio. Que en Europa -en algunos lugares- es el medio de trasporte más barato, menos contaminante y más saludable. Mira que, como consecuencia de la crisis, algo bueno se nos viene encima. Lo malo es para los que viven en montañas o cumbres, pero pedaleando, pedaleando, hacemos frente a la crisis, respecto a las gasolineras, de las que ahorramos para el pan..., ¡y si no, a Cáritas!

  

Y toda vez, que no tenemos coles, lechugas, papas, y demás verde, nos enseñan los fondos verdes de los mares, con sus algas, y su follaje vegetal, pero ¿quién coño se come esas basuras a donde van a parar los detritus todos?, y además ¡saladas! Pues, así nos engañan, y a falta de pan, buenas son las hierbas marinas. Pues, ¡a pescar (en lugar de segar)!

 

No tenemos suelo para el sector primario (agrícola y ganadero), pero sí y mucho para todo lo demás, donde meten mano si es cosa de urbanizar. Por todo el mundo, menos en el tabaibal, hay instalaciones agrícolas y ganaderas en suelos protegidos, aquí, ¡ni te atrevas! Pero es que ciegos, no se quieren dar cuenta -son de ciudad- que la ganadería y la agricultura, son las que protegen, al mantener el paisaje en condiciones, con vida...

 

Y sigo que los cabreros o pastores, o cualquiera con una sola cabra, tienen derecho -debiera tenerlo- a instalar sus animales o animal entre la población (¿pues no estaban hasta hace poco en las azoteas, y en las mismísimas cocinas?); que estos bichos con cuernos -o sin ellos- son los que crean empleo (de lo contrario llegaremos al 50 % de paro, y seguirá subiendo), pero hay que desproteger (que es como se protege)...

 

¿Qué pasa en La Cumbre? Pues, que tiene protegido todo el suelo, porque dicen algo sobre el paisaje (¿...?). ¿Y no cabe el ganado allí? -¡No, señor!, ¡ni ganado, ni ganadero, ni nadie o naide que dé un mochazo! Pero..., en otras partes del mundo..., en suelos protegidos, hay y están agricultores y ganaderos, ¿por qué aquí no? -¡Ah...!

 

Los que tienen animales, deben tenerlos en condiciones, según derechos de los animalitos de Dios, y sin embargo, están encerrados, bajo chapas de “cinc” viejas, unas alambres, cuatro palos o pales..., y ciertamente, así..., así, no se pueden tener a los animales (sin sol, sin hierba, sin libertad, sin derechos, sin...), y así, es imposible, pode desarrollar una economía en condiciones, que suponga un desarrollo (¡valga la redundancia!), y mantener una tradición milenaria muchas veces, que es la rentable número uno; y la tienen postergada y de tal forma que en campaña, no hay político alguno que ni la nombre. Y lo grave es que el medio campesino o rural pide se le deje hacer lo que todos y lo que siempre; y se les castiga, prohíbe, persigue, vigila, controla, acecha, denuncia, multa, exige, obliga, visita, etc., etc. ¿Es esto normal?

 

Y cierto ¡como Dios que está en el Cielo, en su Gloria! Se puede generar riqueza y trabajo, con una economía campesina (agricultura y ganadería, sin turismo alguno), siempre y cuando se creen las condiciones para volver a lo que siempre fue y nunca debió de dejar de haber sido: el sector primario, como prima en EE.UU., Alemania, Francia, etc., y de ahí la riqueza y ausencia de paro en dichos países...  Y mientras, siguen planeando..., y Gesplán plantando pinos..., es decir: siguen con espacios naturales protegidos...

 

Y es una verdad como un templo. Sin desarrollo campesino no puede haber productividad alguna. La tierra, con sus animales, es un potencial enorme. Mientras los políticos no se enfoquen hacia el campo, vamos a tener crisis creciente y con ella: hambre, paro, delincuencia, robos, suicidios, depresión, etc., etc. El campo es, la mayor y mejor empresa, y aquí, la tienen cerrada a cal y canto, y encima con siete candados (siete islas). Aquí vivimos con la agricultura y ganadería exterior..., al respecto: nuestra salud y seguridad es mínima..., y nuestras empresas agrarias y ganaderas serían internacionales, dada la calidad de su tierra, clima, gente...

 

A este paso..., formaremos parte del cuerno de África: no tenemos nada que comer de la tierra, ni de los animales. Así que, ¡la que nos espera o aguarda! Y no es que uno quiera ser pájaro de malos agüeros, pero hay que estar ciego, para no verlas venir. Y mientras, no te dejan tocar la tierra, ni sacar un animal (salvo que sea un perro, en cuyo caso: “¡ancha es Castilla, (perdón: Canarias o el Tabaibal)!”

 

Y la verdad es, que la situación del campo (agricultura y ganadería) es un auténtico desastre: no existe. Y, esto o “cambea” -como dice mi cuñado- o caminamos al fin de la cultura del campo y pasaremos a una dependencia total (e imposible) del mundo.

 

 

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