Adoctrinamiento colonialista

 

 

Cuando las hordas castellanas comenzaron el sometimiento por la fuerza de las armas de la Nación Canaria, la primera medida que tomaron consistió en prohibir a nuestros antepasados expresarse en su propio idioma, que sin embargo lo siguieron utilizando hasta bien entrado el siglo XVIII, y esa es la buena noticia, dado que el tiempo que nos separa de esa época, desde el punto de vista histórico, no supone prácticamente nada, por lo que las perspectivas de recuperar nuestra lengua materna son inmensas y sólo hace falta voluntad política.

Los invasores, además de cercenar nuestro ancestral idioma, nos impusieron el suyo, sabedores, los muy ladinos, de que el idioma está unido a la cultura. Mediante el uso del idioma los pueblos adquieren historia, cultura e identidad. Además, el sendero de los cambios idiomáticos refleja tanto la historia de una sociedad como su actual cultura. En consecuencia, la pérdida del idioma significa la pérdida de una parte importante de la cultura.

Adicionalmente, existe evidencia de que el idioma está relacionado con el modo de pensar de la gente. Las personas políglotas alteran su pensamiento cuando cambian de idioma. El hecho de que el pueblo sometido por el fascista régimen monárquico y colonial hable el idioma del invasor implica que colonos y colonizados piensen de la misma forma, lastrando la emancipación de la población sometida. Un ejemplo lo tenemos en la identificación de una parte importante del pueblo colonizado con las gestas deportivas y de toda índole de los colonos, como recientemente se ha visto con la selección española de fútbol, cuando lo lógico hubiera sido que nuestra selección, la selección canaria de fútbol, participase en el mundial.

Adoctrinamiento educativo. Estos principios se han introducido en las escuelas canarias, interesadamente, en un descarado intento de españolizar aún más a nuestros niños, con la connivencia y complicidad de los esbirros del colonialismo en este cada vez menos desdichada colonia, como declaró públicamente es ex ministro de-educación  del Partido Popular, Wert, lo que dio lugar a una queja del Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario ante el comité de descolonización de las Naciones Unidas.

Adoctrinamiento militar. Las fuerzas de ocupación de Canarias también están procediendo a adoctrinar militarmente a nuestra población, principalmente los más vulnerables e indefensos, nuestros jóvenes, mediante la visita del personal integrante de estas instituciones a los institutos prometiendo a nuestros jóvenes trabajo, así como realizando proselitismo en parque y jardines mediante le exhibición de material bélico en un intento de acostumbrar a nuestros niños a su maquinaria de sangre y fuego, infringiendo toda la normativa internacional de protección de la infancia. Todo ello en contra de nuestra democrática decisión de no integrarnos en la mayor organización de muerte y destrucción, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el glorioso referéndum celebrado el 12 de marzo de 1986.

En conclusión, el colonialismo español sigue adoctrinando al pueblo canario 616 años después de su primer asentamiento en el Rubicón, Titerroygakat (Lanzarote), al que le sigue negando el conocimiento de su idioma materno, el que hablaron y escribieron wanches, awaras, gomeros, bimbaches, canarios y mahos, pese a que en el parlamento español ha cambiado la correlación de fuerzas e incluso el gobierno metropolitano, hay en manos del Partido Socialista Obrero Española (PSOE), con el apoyo de los podemitas de Pablo Iglesias y de los nacionalistas vascos y catalanes, lo que viene a demostrar una vez más, desgraciadamente, que a Canarias le va siempre igual, gobierne quien gobierne el España.

 

Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario

Movimiento UPC

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